El Mercáu de La Magdalena, «el mejor de Asturias entre los de su categoría»

Más de sesenta vendedores con una oferta interminable, muy variada y miles de asistentes llenan las calles del casco antiguo de Llanes

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La Magdalena celebró este fin de semana su XXI Mercáu Tradicional. | Xuan Cueto

Los días 12 y 13 de julio, sábado y domingo, las calles y plazas del casco histórico de Llanes acogieron el XXI Mercáu Tradicional de la Magdalena, un evento comercial que dio cobijo a más de sesenta vendedores con una oferta interminable, muy variada.

La comisión de fiestas llevó la gerencia del bar y durante ambos días fue una constante muy valorada la presencia de dos parejas de gaiteros: Santi Galguera y Paco Cue, el sábado, y Monchu Cue y su hijo Monchín, el domingo. Durante la doble jornada fueron miles de personas las que visitaron y adquirieron productos en los tenderetes instalados en las plazas de Santa Ana y Cristo Rey y en las calles Mayor y de Posada Argüelles.

A riesgo de dejar detalles en el olvido, los vendedores ofertaban chocolates y bombones, jabones, joyería y bisutería, cerámica, variada artesanía en madera, perfumes, hilados, licores, miel, embutidos, conservas, quesos, azabache, pan y bollería, cuero, complementos, almendras garrapiñadas, aceite de Jaén, pimentón de la Vera, madreñas, sombreros, abanicos, vidrio, confitería, productos agrícolas, piercing y legumbres y fabes de ocho variedades: verdinas, de la Granja, del cura, mandilín, arrocera, negritos, rojas y pintas.

Llegado de Sama, Alejandro Rodríguez Junco elaboraba madreñas en directo en un amplio abanico de posibilidades, desde el número 18 hasta el 50. Comentó que las de mejor calidad eran las de nogal, aunque también trabajaba con abedul, castaño, cerezo, pláganu y salgar. Nueve pasos y varios materiales describió como necesarios para rematar unas madreñas: Cortar a hacha, trabajar con la azuela, taladrar, rasear, lijar, dibujar, poner las gomas, colocar las bandas y pintar. Sus precios para el par de madreñas oscilaban entre 50 y 60 euros. Y aseguró que un madreñeru de brazo largo podría hacer al día entre cuatro y seis pares de madreñas.

También de Sama acudió Adolfo Gutiérrez Alonso, artesano de la madera que elabora arcas, arcones, percheros, lámparas, escanciadores de sidra y llaveros. Trabaja básicamente con maderas de castaño, sin desdeñar cerezo, roble y haya. Desde la localidad de San Andrés, núcleo de 36 habitantes en el municipio cántabro de Cabezón de Liébana, se presentó Pedro Labandón con quesos de cabra y oveja en formatos de 500 y 750 gramos, respetivamente.

Del pueblo de La Vid de Gordón, concejo de Pola de Gordón, viajó Carmen Díaz con un interesante surtido de jabones, desde el natural al de ortigas, pasando por las variedades de aceite de oliva, manteca de Carité, aceite de coco o aloe vera. De la localidad gallega de Ribadeo viajó a Llanes, con bonbones y chocolates, María José Ríos, de la empresa Chocolates Moreno, fundada por su padre Fernando Ríos en el año 1941.

Del pueblo de Robles de la Valcueba, en la montaña leonesa, vino Bibiana Alonso, de la empresa ‘Facendera’, fabricantes de quesos con leche de búfala y de cabra, confitados estos últimos con arándanos, manzana, castañas, mango y piña y miel y nueces. La ovetense Encarnita Jiménez, una de las últimas hilanderas, elaboraba en directo calcetines de lana, a ocho euros, y escarpines, de 15 euros hacia arriba.

Entre los vendedores no faltó quien asegurara que el Mercáu de la Magdalena «es el mejor de Asturias entre los de su categoría».

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