El izado de las vigas metálicas con una grúa de 600 toneladas marca el arranque del montaje del nuevo puente Emilio Llamedo, una obra clave sobre el río Sella que sustituirá a la histórica infraestructura y ampliará calzada, aceras y espacios peatonales
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Que las obras tienen su público está claro.
Pero hay algunas tan especiales que atraen a todos y se viven casi como el mejor capítulo de una serie. Eso fue lo que ocurrió este jueves en Arriondas, donde decenas de vecinos, curiosos y escolares se acercaron a la ribera del Sella para presenciar un día histórico, el del inicio del montaje del nuevo puente Emilio Llamedo.

Desde primera hora, todos los ojos se volvieron hacia el río para presenciar el momento. Fue incluso el día de estreno no oficial del anfiteatro construido junto al Sella, una grada perfecta para la ocasión: llena, expectante, mirando al cielo por momentos.
Lo que estaba en juego no era solo una operación técnica: era el primer gesto visible de una infraestructura llamada a marcar el futuro de la villa.

Y había mucho que mirar. Una grúa especial de 600 toneladas, visible desde buena parte de Arriondas, comenzó a izar las dos grandes vigas cajón metálicas que sostendrán el futuro tablero. Piezas de acero corten de 54,2 y 41,5 metros de longitud, y 190 y 100 toneladas de peso, respectivamente, que fueron elevadas desde la plataforma construida en la margen del río hasta su posición definitiva sobre los nuevos estribos.
Una maniobra de precisión
No es una maniobra cualquiera. El traslado, colocación y posterior hormigonado de estas estructuras exige una precisión milimétrica. Los trabajos continuarán durante la jornada de mañana viernes, completando así una de las fases más complejas de una obra que, sin embargo, avanza conforme a lo previsto según indicaron desde el Principado.

La jornada contó con presencia institucional acorde al momento. La vicepresidenta del Principado, la parraguesa Gimena Llamedo; el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Jorge García; y el concejal de Hacienda, Víctor Rodríguez Caldevilla, asistieron a la colocación del primero de los tramos, en una imagen que refuerza el carácter simbólico de un proyecto que supera los 5,2 millones de euros de inversión autonómica.
Del puente de posguerra al puente del futuro
Pero más allá de la técnica y la inversión, lo que se construye estos días en Arriondas es un nuevo capítulo en la historia local. Porque el puente que ahora se levanta sustituye a otro que ha marcado durante décadas la imagen de la villa.
Levantado tras la Guerra Civil, en 1939, sobre las ruinas del anterior —dinamitado en 1937 en plena contienda para frenar el avance de las tropas sublevadas—, el actual puente ha permanecido en pie durante 86 años. Ha sido puerta de entrada, lugar de paso diario y, sobre todo, balcón privilegiado del Descenso Internacional del Sella.
Adiós, puente de Arriondas
Bajo sus arcos comenzaron a sonar de nuevo los aplausos en 1944, cuando la prueba piragüística regresó tras la guerra. Desde entonces, cada verano, la imagen del puente ha viajado por todo el mundo como una de las estampas más reconocibles de Asturias.
El nuevo puente dialoga con esa historia, pero desde otro lenguaje más contemporáneo. El anterior se apoyaba en el cauce, el futuro eliminará pilares intermedios, reduciendo el impacto sobre el río. Donde había 8,4 metros de anchura, habrá 14,3, con una calzada de 7,3 metros y amplias aceras de 3,5 metros a ambos lados. En una de ellas, además, se habilitará un mirador en voladizo con suelo de vidrio, justo sobre el punto donde cada agosto arranca el Descenso.

El contraste es evidente: de una estructura concebida en la posguerra, funcional y robusta, a otra pensada también como espacio para mirar, detenerse y entender el río. De un puente que conectaba, a otro que, además, invita a quedarse.
Próximos pasos y plazos
Tras la colocación de las vigas, los trabajos continuarán con la ejecución de la losa de hormigón armado que conformará el tablero. Las aceras, por su parte, se apoyarán en una estructura de costillas metálicas y contarán con vidrio de triple capa.

La obra ha sido planificada para minimizar afecciones, con el grueso de los trabajos fuera de la temporada turística y con el desmontaje de las instalaciones auxiliares previsto para este mismo mes. La previsión es que el nuevo puente esté listo este verano.
De momento, Arriondas ya ha vivido su primera gran jornada. No todos los días se ve cómo un puente —y todo lo que representa— empieza a levantarse ante los ojos de toda una villa.









































