La Galguera y Soberrón festejan a San Felipe

La parroquia llanisca abre su calendario festivo con procesión y un festival folclórico de más de treinta mozos y mozas

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Procesión de San Felipe. | Guillermo Fernández

Soberrón y La Galguera, o si se prefiere La Galguera y Soberrón, homenajearon este 1 de mayo a San Felipe en la primera fiesta del año de la parroquia de Llanes.

El desfile folclórico partía del edificio de las antiguas escuelas de La Galguera y hasta allí me acerqué caminando desde La Arquera. Dejé atrás estrechos caminos con muros de cal y canto, contemplé manzanos en flor, observé árboles y plantas de ramaje multicolor, escuché melódicos y repetitivos cánticos de diferentes aves, entre la niebla vi el Picu Soberrón, tropecé con coches aparcados por cunetas y rincones, y como un ejército de hormigas vi moverse a centenares de personas en dirección a la pradería circundante a la capilla llevando cajas de sidra, arcones repletos de avituallamiento sólido, sillas y mesas plegables. Todavía no se plantó el maíz.

Desde las antiguas escuelas salieron el gaitero Santi Galguera, llegado de Naves, y el tamboritero Paco Cue, procedente de Balmori, así como un ramo repleto de roscos de pan, adornado con mantos (calas) y ramas de pino. Era una ofrenda de los hermanos Sordo Pandal. Y cerraban la marcha tres decenas de mozas ataviadas de aldeana llanisca tocando la pandereta al contrapunto de dos tambores que manejaban Itziar Noriega y Aroa Meré.

La comitiva se dirigió a la capilla de San Felipe, donde acoplaron al cortejo las andas con la imagen del santo para dar comienzo a la procesión. A continuación se celebró misa, oficiada por el párroco Florentino Hoyos y cantada por el coro parroquial de Llanes. Al término de la eucaristía se repartieron los bollos de pan y se subastó la rosca grande que llevaba como plus un camafeo, donativo del comercio ‘Azabache’.

La mañana se dio por concluida con un festival folclórico en el que participaron 31 niños y niñas, mozos y mozas de las dos localidades y zonas de influencia por razones de familia o amistad. Acompañados a la gaita y el tambor interpretaron el Fandango, la Bomba, el Xiringüelín, el Quirosanu, las jotas de Cadavedo y el Cuera, el Xiringüelu y un Pericote de cuatro triadas. El Xiringüelu puesto en escena fue doble. De un grupo formaban parte Aroa, Itziar, Yaira, Laura y el bailín Denis y en el otro se agrupaban Paula, Andrea, Mirian, Sonia y el galán Martín.

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