Larga vida a los carteles de las fiestas

Cada vez más celebraciones recurren a la inteligencia artificial para diseñar su imagen. Frente a esa tendencia, recopilamos algunos carteles de fiestas asturianas que siguen apostando por artistas, ilustradores y diseñadores

Tiempo de lectura: 8 minutos
Sheila de la Maza, autora del cartel del 88 Descenso Internacional del Sella durante su presentación. | Xuan Cueto

Cualquiera que espere con ilusión las fiestas de su pueblo lo sabe.

La celebración no empieza ni el día del pregón, ni con el primer volador, ni con la primera verbena. Empieza cuando se presenta el cartel.

En los días previos a esa puesta de largo, la pregunta ronda y se repite: «¿Cómo será el cartel de este año?».

Pocas cosas se pueden comparar con la expectación ante todo lo bueno que está por venir. Y esa sensación es la que detona el cartel de las fiestas.

Firmar el cartel de las fiestas de su pueblo es para muchos ilustradores, diseñadores y artistas el mayor de los honores. Seguramente muchos no lo cambiarían ni por el cartel de los mayores eventos del mundo.

Porque sí, grandes eventos como las competiciones deportivas internacionales siguen contratando el diseño de carteles.

Los carteles de fiestas son una categoría propia dentro de la historia de la cartelería. En España sus antecedentes se remontan al siglo XVIII, ligados a los anuncios de festejos taurinos.

Durante siglos han cumplido una función informativa, la de anunciar que la fiesta se acerca, una continuación del papel que antaño desempeñaba el pregonero. El crítico Rafael Santos Torroella llegó de hecho a definir el cartel como «un grito pegado a la pared».

Con el paso del tiempo, los carteles dejaron de ser simples anuncios y fueron ganando entidad por sí mismos, hasta el punto de convertirse en un símbolo de la fiesta. A veces, solo a veces, se elevan incluso hasta la categoría de arte.

Habrá quien piense que son efímeros y que no merezcan demasiado esfuerzo. Pero en realidad un cartel trasciende a los propios días de la fiesta, pues seguirá viéndose dentro de años y décadas, y ya no solo como cartel, sino como la expresión de la estética y la sensibilidad de una época, de la manera en la que un pueblo quiso representarse a sí mismo en un momento determinado.

El punto de inflexión

Algo está cambiando este 2026.

Este verano está marcando un punto de inflexión. Nunca antes habían aparecido tantos carteles de fiestas populares y eventos generados íntegramente mediante inteligencia artificial. No es que se usen estas herramientas como apoyo al proceso creativo, sino que se entrega por completo a ellas la tarea del diseño.

El resultado son carteles que se repiten de evento en evento. Composiciones saturadas, personajes de anatomías imposibles, símbolos mezclados sin demasiado sentido, elementos tradicionales representados sin rigor y frases genéricas, vacías de significado.

Esas imágenes de baja calidad, repetitivas, carentes de toda originalidad, con elementos visuales inconsistentes y generadas con un mínimo esfuerzo humano tienen un nombre, ‘AI slop’.

La reacción a esa corriente no se ha hecho esperar. En redes sociales han surgido iniciativas que denuncian estos casos o que, directamente, animan a no acudir a eventos cuyo cartel haya sido generado con IA.

En Asturias, perfiles como @avemar_ia recopilan ejemplos, señalan errores y comparten recursos para quienes buscan alternativas.

Quienes defienden estos carteles creados con IA apelan, no sin razón, a una realidad difícil de discutir: la económica. Muchas comisiones de festejos sobreviven gracias al trabajo voluntario de sus vecinos, organizan celebraciones con presupuestos cada vez más ajustados y, en demasiadas ocasiones, con escaso respaldo institucional.

Carteles a la altura de las fiestas

La cuestión quizás no sea si una comisión puede permitirse contratar a un profesional para el diseño del cartel. La pregunta es si la imagen que representará la principal celebración de un pueblo merece el mismo cuidado que se pone en organizar cada verbena, cada comida popular o cada procesión.

La fiesta pasará, pero el cartel permanecerá.

Frente a ese ‘AI slop’ que este verano comienza a repetirse por cada rincón de la geografía asturiana, de festejos populares hacia arriba, esta recopilación quiere mirar en otra dirección. La de las comisiones de fiestas que siguen entendiendo el cartel como una pieza cultural, la de los profesionales que continúan aportando una mirada propia y la del esfuerzo de todos ellos por dotar de la dignidad que merece a esa cartelería.

Y como el verano —y lo que resta de 2026— todavía tiene muchas páginas por escribir, esta es una lista abierta llamada a seguir creciendo.

Descenso Internacional del Sella

Si hay una fiesta que entiende el cartel como parte de su identidad, esa es el Descenso Internacional del Sella. La prueba, única en Asturias con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, lleva años confiando su imagen a artistas de primer nivel. En 2025 el encargo fue para Arcadi Moradell, autor del icónico logo de ‘Asturias, paraíso natural’.

Sheila de la Maza durante la presentación del cartel junto a la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, y el presidente del CODIS, Juan Manuel Feliz. | Xuan Cueto

Este 2026 el relevo lo toma la ilustradora parraguesa Sheila de la Maza, que firma una obra repleta de guiños a Les Piragües: Los Tritones, el tren fluvial, el cañón, los puentes de Arriondas y Ribadesella, el busto de Dionisio o el dorsal 020, un homenaje a su propia familia. Un cartel construido desde el conocimiento y el cariño por una fiesta que forma parte de su vida.

Pie de foto. | Firma

El Bollu de Arriondas

Otro cartel que apuesta por el talento local es el de las fiestas del Bollu de Arriondas. Este año, la sociedad organizadora, La Peruyal, optó por María Alicia Peruyero «por ser del pueblu y vivir la fiesta». La idea, cuentan, «surgió porque pintó un mural de forma desinteresada en la calle San Antonio».

El cartel del Bollu reúne también la esencia de la fiesta, esos detalles que solo pueden plasmar aquellos que la llevan muy dentro. Ahí está en primer término Pepa cantando a la pandereta, los nombres de los fundadores, Linón bailando, Chaplin con los instrumentos de la charanga, la rosca del ramu, la botella de vino…

San Antoniu en Cangas de Onís

La Sociedad de Festejos de Cangas de Onís (SFC) apostó este año por la cantera local. A través de un concurso entre el alumnado del Bachillerato de Artes del IES Rey Pelayo se seleccionaron —y se remuneraron— tanto el cartel como el diseño de la camiseta conmemorativa. La ganadora, Ángela Josefina Moura, reunió en su ilustración algunos de los símbolos más reconocibles de San Antoniu: las aldeanas, el ramu, el Robledal y la ermita.

Ángela Josefina Moura y su cartel durante la presentación de San Antoniu 2026. | Gloria Pomarada

El Xiringüelu de Pravia

El Xiringüelu de Pravia da un paso más y en el propio cartel integra esa reivindicación de la creación original. El diseño incluye el mensaje ‘No es IA, es realidad’ y su autora, Elena Lera Menéndez, quien lo dibujó a mano, reivindica «lo auténtico frente a lo digital».

En el cartel plasmó para ello el escudo de Pravia y sus seis cuervos, cada uno de ellos mostrando un «aspecto de la fiesta y de su identidad colectiva».

Festival de la Sidra de Nava

‘S de sidra’ es el título del cartel del XLIX Festival de la Sidra de Nava, creado por Borja Tur Aguilar. Su obra fue elegida mediante un concurso convocado por el Ayuntamiento de Nava, dotado de 1.500 euros.

Descenso del Piloña

Aunque no abundan, sí existen fiestas cuya identidad visual se construye con el paso de los años y la confianza en un artista. El Descenso del Piloña es una de ellas. Edición tras edición, el acuarelista Valentín del Fresno firma sus carteles, creando una continuidad estética que ha terminado por convertirse en una seña de identidad de la prueba.

Valentín del Fresno durante la presentación del cartel de esta edición de 2026 del Descenso del Piloña. | Gloria Pomarada

San Xuan en Mieres

Diseño de Ossobüko, «celebra la unión, la tradición y la magia de una fiesta donde el fuego, la música y las raíces son protagonistas».

El Carmen y la Magdalena de Cangas del Narcea

Obra ilustradora canguesa Ana Álvarez, ganadora por cuarto año consecutivo del concurso.

Mercáu de Porrúa

Año tras año, el Mercáu de Porrúa apuesta por carteles cuidados y en total coherencia con el evento que anuncian. El de este año es obra de Nieve Sita, que comparte así su proceso creativo:

Si conoces más ejemplos que merezcan estar aquí, envíanos el cartel junto con el nombre de la fiesta, el autor o autora y una breve explicación de la obra o del proceso creativo que hay detrás. Puedes hacerlo escribiéndonos a el21@el21asturias.es, etiquetándonos o enviándonos un mensaje directo en Instagram o Facebook.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio