Guía práctica para visitar los Lagos de Covadonga en 2026

El destino estrella de los Picos de Europa no se agota en una foto ni en una visita apresurada. Conocerlo bien pasa por aceptar su ritmo, caminar sus senderos y asumir que la experiencia comienza mucho antes de llegar a la orilla del agua. Solo entonces el viajero entiende por qué este lugar sigue siendo uno de los grandes paisajes de Asturias

Tiempo de lectura: 11 minutos
Lago Enol. | Gloria Pomarada

Los Lagos de Covadonga no necesitan presentación: forman parte del imaginario colectivo de Asturias y son el lugar más visitado del Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero declarado en toda España.

Precisamente por su elevada afluencia y por su normativa como espacio protegido, planificar bien la visita es imprescindible. En 2026, el sistema de acceso regulado sigue siendo la clave para preservar este paisaje de alta montaña y, al mismo tiempo, para que el viajero pueda disfrutarlo con calma y sentido.

Esta guía está pensada para ayudarte a organizar la visita de forma práctica, evitando imprevistos y yendo un paso más allá de la foto rápida para que disfrutes de una experiencia real.

Cómo llegar a los Lagos de Covadonga en 2026

Acceso regulado: lo que debes saber

El acceso a los Lagos se realiza por una carretera de montaña, la CO-4. En periodos de máxima afluencia, el acceso de vehículos particulares está prohibido las 24 horas, activándose lo que se conoce como Plan de Transporte, un sistema obligatorio de transporte público.

En los días sin restricción, se puede subir en coche hasta completar la capacidad de los aparcamientos; si se colapsan, el acceso se cierra temporalmente. En episodios de nieve la carretera también permanece cortada al tráfico.

Lago Enol rodeado de nieve. | Gloria Pomarada

En la práctica, los días de acceso en vehículo particular se han ido reduciendo paulatinamente y la mayor parte del año está sujeta al sistema de transporte público. También este 2026, por lo que conviene tener el calendario en mente.

Según la resolución de la Dirección General de Tráfico (DGT) que establece las medidas especiales de regulación durante el año 2026, los periodos de acceso obligatorio en transporte público serán:

  • Marzo: del 28 al 31
  • Abril: del 1 al 12, 18 y 19, y del 25 al 30
  • Mayo: 1 de mayo y todos los fines de semana
  • Verano: del 1 de junio al 18 de octubre
  • Octubre: 24, 25 y 31
  • Noviembre: 1 y 2
  • Diciembre: del 1 al 8

Un consejo a tener en cuenta es que en verano sí se permite el acceso libre en días concretos con motivo de celebraciones arraigadas en los Lagos.

Esos días son la Fiesta del Pastor, que se celebra el 25 de julio en la Vega de Enol—el acceso se abre ya la tarde del 24 y permanece así todo el 25— y el 8 de septiembre, coincidiendo con la misa campestre de la misma Vega y la extracción de la imagen sumergida en el Enol.

fiesta del pastor 2025
Fiesta del Pastor en la Vega de Enol. | Xuan Cueto

En todo caso, ambos son días de máxima afluencia y conviene madrugar si se quiere acudir en coche propio a estas fiestas.

Autobús lanzadera: la opción de la mayoría

Durante el periodo de restricciones, la opción elegida por la mayoría de visitantes es el acceso en bus. El servicio está operado por ALSA, cuesta 9 euros y cuenta con buenas frecuencias, especialmente en temporada de verano. Es recomendable adquirir el billete con antelación en la plataforma específicamente habilitada por la empresa y el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA).

Quienes se decanten por esa opción deben dejar el coche en alguno de los aparcamientos habilitados y continuar desde esos puntos en el bus, con parada en los mismos espacios. Son: la estación de autobuses de Cangas de Onís, El Bosque, Muñigu y El Repelao.

Plano de paradas de bus y puntos de interés. | Turismo Asturias

Una duda frecuente es la posibilidad de combinar ese billete con la visita al santuario de Covadonga. La respuesta es sí, el billete adquirido para subir a los Lagos es válido en las lanzaderas que conectan el Real Sitio de Covadonga con los aparcamientos. 

Otras opciones: del taxi a la bici

Que subir en bus sea la opción elegida por la mayoría de visitantes no quiere decir que sea la única. Una alternativa son los taxis, un servicio operado por la compañía Taxitur y por conductores locales. Es una forma de acceso especialmente útil para quienes viajan con perro y no desean utilizar el compartimento de los autobuses o para quienes buscan mayor flexibilidad horaria.

Al contrario que los buses, cuya ruta finaliza en el aparcamiento junto al lago Enol, los taxis pueden llegar hasta más arriba, hasta el estacionamiento del Ercina. El precio es de 12 euros y en el caso de Taxitur, las rutas parten de la misma Covadonga, en furgonetas compartidas de 8 plazas que se van completando por orden de llegada. Los taxis independientes salen por su parte desde Cangas de Onís.

Bus subiendo a los Lagos de Covadonga. | Xuan Cueto

La bicicleta es otra alternativa válida, pero conviene planificar con cuidado. La subida en bici no está sujeta a restricciones en ningún periodo del año, pero en las épocas de mayor afluencia, especialmente en las horas centrales del día, el tráfico de buses y taxis llega a ser intenso.

La carretera CO-4 es además una vía de alta montaña, estrecha y con prolongadas pendientes. No en vano es meta de una de las etapas reina de la Vuelta Ciclista a España, por lo que no es apta para cualquier visitante. La bici es solo una opción para ciclistas experimentados, con buena condición física y una planificación cuidada, optando siempre por las primeras o últimas horas del día para evitar el cruce con los vehículos, experiencias desagradables y riesgos innecesarios.

Ciclistas en el tramo de Huesera. | Gloria Pomarada

Un caso concreto no sujeto a restricciones es el de las personas con discapacidad acreditada, que sí pueden acceder con su propio vehículo siempre que cumplan las condiciones establecidas y presenten la documentación correspondiente.

Qué ver en los Lagos más allá de lo evidente

Subir a los Lagos implica asumir que el trayecto forma parte de la experiencia. Por ello, sea cual sea la opción elegida, conviene abrir bien los ojos y disfrutar de las singularidades de cada tramo. El cambio del paisaje no es abrupto: los bosques dejan paso a una caliza que va aflorando entre el verde, las vegas se abren de repente entre montañas y, en lo más alto, aparecen los lagos con el macizo como telón de fondo.

Una vez arriba, es el momento de respirar, mirar y alucinar con las vistas.

Reses junto al lago Enol. | Xuan Cueto

Muchos visitantes se limitan a rodear el lago Enol, cruzar hasta el Ercina y regresar. Es comprensible: el impacto visual es inmediato. El Enol, con su vega amplia al fondo, poblada por su refugio y la pequeña capilla, guarda bajo sus aguas una pequeña imagen de la Virgen de Covadonga que emerge cada 8 de septiembre.

El Ercina, algo más salvaje, se apoya en un paisaje donde el ganado —con sus lloqueros marcando el ritmo— recuerdan que esta montaña sigue siendo un espacio vivo y productivo.

Lago Ercina. | Gloria Pomarada

Un dato a tener en cuenta sobre el siempre llamativo ganado en extensivo es que no es un decorado. De hecho, los animales no siempre están en los Lagos. Solo permanecen en los espacios comunales durante la temporada de pastos, que comienza para el ganado mayor el 26 de abril y para la reciella —cabras y ovejas— el 1 de junio. Allí pasan la mitad del año pastando en libertad hasta la llegada de las primeras nieves, habitualmente bien entrado el otoño.

Los animales tienen dueño, pertenecen a ganaderos de Cangas de Onís; y, como cualquier ser vivo, necesitan de tranquilidad y respeto. Nada de acercarse demasiado para tomar fotos.

Ganado bovino en la Vega de Enol. | Xuan Cueto

Quedarse solo en la visita rápida al Enol y el Ercina es perder una parte esencial del lugar.

El verdadero carácter de los Lagos se descubre caminando. El entorno invita a adentrarse en sus senderos. Miradores como el de Entrelagos permiten observar, desde una única loma, ambos lagos al mismo tiempo. Una perspectiva que resume la geografía del enclave.

Vista al Ercina desde el mirador de Entrelagos. | Gloria Pomarada

Algo más alejado, el mirador del Príncipe se abre sobre la Vega de Comeya, una extensa llanura verde que fue, hace siglos, un gran lago hoy desaparecido. Recorrerla ayuda a entender el paisaje como un sistema vivo y cambiante.

La Vega de Comeya es un valle cerrado o poljé. | Xuan Cueto

Tras episodios de fuertes lluvias o en primavera, cuando el deshielo lo permite, aparece el Bricial, el tercer lago de Covadonga. Es una laguna temporal, discreta, a la que se llega por antiguos caminos de pastores desde el Enol o el Ercina. Su carácter intermitente y su entorno silencioso la convierten en uno de los rincones más especiales del macizo occidental.

El lago Bricial, solo visible tras la lluvia y el deshielo. | Xuan Cueto

A todo ello se suma el pasado minero de la zona. En Buferrera, las antiguas minas —activas hasta los años setenta— muestran una faceta menos conocida de los Picos de Europa. Túneles, estructuras y paneles interpretativos situados en el paseo entre ambos lagos recuerdan la dureza del trabajo en altura y la riqueza geológica del entorno, hoy completamente integrado en el paisaje.

Restos de las antiguas minas de Buferrera. | Xuan Cueto

La ruta PR-PNPE 2: entender los Lagos caminando

La ruta PR-PNPE 2, conocida como Ruta Lagos de Covadonga, es la mejor forma de unir todos estos elementos en una sola experiencia. Se trata de un recorrido circular, de dificultad baja, que puede adaptarse al tiempo y a la condición física de cada viajero.

El itinerario completo, de unos cinco kilómetros, parte del entorno de Buferrera y permite enlazar el Centro de Interpretación Pedro Pidal, el mirador del Príncipe, las minas de Buferrera, el lago Ercina, la vega del Bricial, el hayedo de Palomberu y la Vega de Enol antes de regresar al punto de inicio. Es un paseo sin grandes desniveles, pero lo suficientemente variado como para ofrecer una visión completa del Parque Nacional: roca caliza, bosque atlántico, pastos de altura y formaciones lacustres.

Mapa de la ruta Lagos de Covadonga. | Parque Nacional Picos de Europa

Existe una versión más corta, de poco más de una hora, muy frecuentada por los visitantes. Desde el Lago Ercina se asciende hasta Entrelagos y se desciende después hacia el Enol, regresando por un sendero cómodo y bien marcado. Aunque más breve, permite una aproximación bastante completa y tranquila al paisaje.

En cualquiera de sus variantes, conviene tener en cuenta la niebla, frecuente incluso en días despejados, y recordar que se trata de un entorno de alta montaña donde el tiempo puede cambiar con rapidez.

Completar la visita: Covadonga y Cangas de Onís

La jornada no tiene por qué terminar en los Lagos. El sistema de transporte permite detenerse en el Real Sitio de Covadonga a la bajada. La basílica, la Santa Cueva y el conjunto monumental añaden una dimensión histórica y espiritual que ayuda a entender la importancia simbólica de este lugar en Asturias.

Santuario de Covadonga. | Xuan Cueto

Más abajo, Cangas de Onís funciona como base natural para completar la experiencia. Pasear junto al río Sella, sentarse a comer sin prisas o recorrer el casco urbano permite aterrizar de nuevo tras la intensidad del paisaje.

Cangas de Onís: una experiencia sensorial entre naturaleza y cultura

Consejos útiles para el visitante

Visitar los Lagos implica asumir ciertas normas básicas de convivencia con el entorno. No está permitido bañarse ni pescar en los lagos, ni salirse de los senderos señalizados. El ganado vive en libertad y no debe ser molestado ni alimentado. Las mascotas deben ir siempre atadas y controladas. El silencio, o al menos un tono de voz bajo, forma parte del respeto a un lugar que muchos visitan para desconectar.

Lago Enol, con su vega y su refugio al fondo. | Xuan Cueto

La meteorología puede cambiar incluso en verano, por lo que llevar ropa de abrigo y chubasquero es obligado. Para evitar sorpresas desagradables, como llegar a los Lagos y encontrarlos rodeados de niebla, siempre es buena idea informarse de cómo está el día antes de emprender la subida. Teniendo en cuenta, eso sí, que el tiempo es muy cambiante en la zona y el sol nunca está cien por cien garantizado.

En las rutas, agua y algo de comida resultan imprescindibles, al igual que avisar de la caminata prevista, ya que no siempre hay cobertura móvil.

¿Para quién es ideal esta experiencia?

Los Lagos de Covadonga son accesibles para un público amplio, pero resultan especialmente gratificantes para quienes disfrutan del senderismo suave, la fotografía de paisaje y los viajes que combinan naturaleza e historia. No es un destino de consumo rápido: recompensa a quienes se toman el tiempo de recorrerlo, observarlo y entenderlo.

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