Mujeres Rurales de Cabrales: doce historias para contar un concejo

La nueva exposición de El Prial reúne doce retratos y testimonios de mujeres que sostuvieron la vida rural de Cabrales durante generaciones

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Las mujeres de la exposición junto a sus familias, vecinos y representantes de El Prial y el Ayuntamiento de Cabrales. | Gloria Pomarada

El Centro de Día de Arenas de Cabrales acogió este jueves la inauguración de la exposición ‘Mujeres Rurales de Cabrales’, una muestra impulsada por la Asociación El Prial con la colaboración de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.

La muestra se concibe como un reconocimiento a tantas mujeres que durante décadas sostuvieron en silencio, con esfuerzo y dignidad, la vida en los pueblos del concejo.

«La exposición es un homenaje», se lee en el texto que abre el recorrido. Un homenaje a doce mujeres, pero también a todas aquellas que no aparecen retratadas y que, sin embargo, escribieron la historia esencial del territorio a base de sacrificio, trabajo duro y una voluntad de hierro.

Las protagonistas de la muestra fueron las primeras en visitarla. | Gloria Pomarada

A través de doce retratos y doce historias de vida, obra de Xuan Cueto y Mara Llamedo, la muestra recoge «una muestra mínima —pero profundamente real— de cientos y cientos de mujeres que, desde los albores del pasado siglo, hicieron posible la vida en los pueblos de Cabrales».

Mujeres que labraron la tierra, cuidaron el ganado, encendieron la lumbre y amasaron «quesos, pan y futuro». Mujeres que caminaron kilómetros por senderos escarpados cargando baldes de leche, leña o frío, y que «subieron cuestas todos los días, sin descanso ni queja».

Rostros que representan un territorio

Carmen, Teresa, Sofía, María Josefa, María Julia, Santa, Rosa, Isidora, Florentina, Águeda, Benita y Elsa, protagonistas de la exposición, proceden de Asiegu, Arangas, Arenas, La Salce, Tielve, Berodia, Inguanzo y Carreña. Todas ellas componen un mapa humano que traza la identidad del concejo.

Algunas fueron pastoras; otras, elaboradoras de queso Cabrales; otras tuvieron que emigrar. Todas compartieron una relación profunda con la tierra y una forma de vivir que hoy se mira con respeto, nostalgia y admiración. En sus rostros se intuyen décadas de trabajo silencioso, de cuidados diarios, de decisiones que moldearon familias enteras.

Como detalle, las mujeres recibieron una rosa blanca. | Gloria Pomarada

«El paisaje fue modelado por su esfuerzo», recuerda la muestra, que reivindica su papel como transmisoras de saberes, guardianas de tradiciones y «heroínas sin capa». Su huella permanece en las majadas, en los lavaderos, en los prados y en las brañas que habitaron y sostuvieron con fuerza y amor.

Un proyecto que continúa la labor de reconocimiento

La exposición se enmarca en la línea de trabajo que El Prial desarrolla desde hace años para visibilizar a las mujeres rurales, un proyecto que ya ha recorrido los concejos de Piloña, Ponga y Parres antes de llegar a Cabrales. Con el respaldo de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, la asociación continúa así con su compromiso de recuperar, documentar y difundir la memoria de quienes han sostenido durante generaciones el tejido social y cultural del medio rural.

Las mujeres recibieron una copia de su historia y su retrato. | Gloria Pomarada

En la inauguración, el alcalde de Cabrales, José Sánchez, y la presidenta de El Prial, Ana Gloria Fernández Melendreras, destacaron la importancia de conservar estas historias como parte del patrimonio vivo del concejo. Varias de las mujeres retratadas asistieron al acto, emocionadas al ver sus vidas convertidas en relato y memoria compartida.

Donde la vida se sostuvo sin hacer ruido

El visitante que recorre la exposición se encuentra con una narrativa íntima, directa y profundamente humana. Un recordatorio de que sin estas mujeres «todo habría sido distinto», porque ellas fueron «las verdaderas artistas de lo cotidiano, las que sostuvieron la vida cuando el progreso aún no había llegado».

La inauguración tuvo lugar en el Centro de Día, del cual son usuarias seis de las protagonistas. | Gloria Pomarada

La exposición concluye con un deseo: «Ojalá sus nombres resuenen por siempre en cada brizna de hierba, en cada collada… en todas las majadas, lavaderos, ríos, senderos, cabañas y cuevas que pisaron y cuidaron con empeño».

Tras el primer acto de este jueves celebrado en el Centro de Día para presentar a las protagonistas el trabajo, la muestra recorrerá distintos puntos del concejo. La primera parada será a partir del 19 de diciembre en el pueblo de Asiegu.

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