La tradicional quedada de palistas deja este año una imagen insólita, pues por primera vez no hay puente en la salida debido a las obras
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Como cada 31 de diciembre, el Sella acogió este 2025 su particular San Silvestre. La peculiaridad es que en esta última cita del año, la carrera consiste en un descenso en piragua como el que cada agosto se realiza por Les Piragües.
Más de una veintena de palistas llegados de Parres, Ribadesella, Cangas de Onís, Gijón o Grao y miembros del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella (Codis) se reunieron así en Arriondas para realizar el brindis navideño y hacerse al agua.
En esta ocasión, esa salida deja una imagen para la historia. No hubo puente bajo el cual partir debido a las obras de sustitución de la infraestructura. Eso sí, para 2026 un nuevo puente estará en pie para acompañar la que será la 88 edición del Descenso Internacional del Sella.













