El colegio público de Cangas de Onís recibe en su cincuenta aniversario el galardón que cada año concede La Sifonería
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Cada año, el Sifón de Oro reconoce a colectivos o personas por su esfuerzo personal, calidad humana e implicación en la sociedad canguesa.
Ese galardón promovido por Celso Fernández Sangrador y Marga Cimentada desde La Sifonería se ha convertido desde su creación en 2013 en uno de los mayores reconocimientos de Cangas de Onís, un honor que en esta novena edición recae en el colegio público Reconquista.

Tras la deliberación del jurado del pasado 10 de enero, que se decantó por el centro escolar por la formación de generaciones de escolares tanto de Cangas de Onís como de municipios vecinos, su compromiso con la educación y el desarrollo comunitario; este sábado llegó el esperado momento del homenaje.
Durante el acto —celebrado en un Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cangas de Onís lleno hasta los topes— directores de antes y de ahora tomaron la palabra para rememorar la historia y mirar al futuro del centro.
De viajar a los orígenes, a aquel septiembre de 1975 en el que el colegio abrió sus puertas, se encargó quien fuese su director durante dos décadas, Pedro Antonio Carrio. Tres edificios levantados en Contranquil acogieron aquel primer curso a 18 profesores y 450 alumnos, «maestros y rapaces de pueblo con ilusión» y alguna que otra dificultad propia de los inicios, desde problemas con la calefacción al transporte, rememoró el antiguo director.

La del Reconquista fue una historia que discurrió en paralelo a las transformaciones que en aquellos años vivía España. Solo llevaban mes y medio de andadura cuando murió Franco, recordó Carrio. Con la democracia y la Constitución de 1978 empezaron a llegar cambios como el rejuvenecimiento de las plantillas. En 1982, con el Estatuto de Autonomía de Asturias, el Reconquista fue uno de los «centros piloto para la enseñanza del asturiano». Poco a poco, el centro escolar fue dejando atrás símbolos de otras épocas para abrirse al «entorno social».
En la memoria de Carrio quedan de aquellos inicios y transformaciones un «pequeño inventario de recuerdos» como la participación en la película ‘El cabezota’, aquella vez que los alumnos midieron el lago Enol y limpiaron la vega o la multitud de estudiantes que aprendió a nadar en Posada de Llanes. Aquella fue, compartió Carrio, «la edad más hermosa» de su vida profesional.

Hoy el Reconquista lo dirige Covadonga Vega y tanto los docentes como el conjunto de la comunidad educativa mantienen viva la «ilusión» de aquellos primeros años, a la que suman el «compromiso» con el legado y la «responsabilidad» hacia el futuro.
«Un colegio no es solo un edificio; es una comunidad de personas que comparte un proyecto educativo y humano», destacó la directora. Subrayó además que juntos han conseguido alcanzar «cincuenta años llenos de historias, de esfuerzo, de ilusión y de enseñanza».
«Sois como la Caja de las Letras del Instituto Cervantes», destacó por su parte el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro. Tuvo asimismo palabras de agradecimiento para la «gran familia» de La Sifonería por los premios.

Durante el acto no faltó un emotivo recuerdo para el añorado Celso Fernández Sangrador, alma de La Sifonería y de sus premios.
De conducir la gala se encargó Ángel Lueje y el acompañamiento musical lo pusieron la Agrupación Follórica Picos de Europa y el Dúo Concerto, formado por Martín Martínez y José Manuel San Emeterio.

El colegio Reconquista se suma al selecto palmarés del Sifón de Oro, en el que figuran ya Rosa María Díaz Vega ‘Rosi la del Peña Santa’, el cocinero José Antonio Campo Viejo, la escritora Berta Piñán, el hijo adoptivo de Cangas de Onís Luis Salcines, el periodista Pepe Comas, los integrantes del GREIM de la Guardia Civil en Cangas, la Asociación Emburria, el Cánicas o Arancha del Sol.




















