La cita ganadera de marzo, sin ganado bovino por la dermatosis nodular, reúne en el Castañéu a un centenar de caballos, burros, ovejas y cabras
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Sin presencia de ganado vacuno por la dermatosis nodular, la Feria de Marzo de Corao se celebró este martes a medio gas. Pero aun así se celebró organizada por el Ayuntamiento de Cangas de Onís y no precisamente con poco público.
La apreciación compartida entre los presentes fue que ayudó tanto el buen día como las ganas de feria que ya se palpan entre los ganaderos, tratantes y asiduos a este tipo de eventos.

Tanto las ferias como todos aquellos eventos que impliquen la concentración de animales de la especie bovina están suspendidos por la Consejería de Medio Rural hasta el día 29 de este mes de marzo con el fin de minimizar el riesgo de expansión de la dermatosis nodular contagiosa de los bóvidos.
La suspensión afecta solo al vacuno y, por ello, a Corao sí pudieron acudir otros animales: caballos, burros y una remesa de ovejas y cabras. En total, en el Castañéu se concentraron en torno a un centenar de animales.

Cambiaron de mano principalmente los equinos, con precios de entre 900 y 1.000 euros por los potros. Como en toda feria, hubo transacciones a precios elevados, pero fueron las menos. Por ejemplo, una yegua para vida a 3.000 euros.
Vacuna para el ganado bovino
Pese a la ausencia de ganado vacuno, a la feria no faltaron tratantes como José Antonio García ‘Toño el de Mestas’, quien expresó la necesidad de vacunar ya al ganado contra la dermatosis nodular.
García, quien es también Regidor de Pastos de la Montaña de Covadonga, recordó que en menos de dos meses se abrirá la temporada de pastos, de ahí la urgencia de tener inmunizadas a las reses antes de subir a los puertos.

En estos meses, dada la suspensión de ferias y mercados, las transacciones de ganado bovino se están realizando en las propias explotaciones. Una forma de venta mucho más cómoda para los ganaderos, que evitan así costes como el porte, pero que, según reconocen, no debe sustituir a las ferias una vez que se retomen.
«Están cambiando los hábitos», reflexionó José Antonio García, quien considera que las ferias y mercados «no se debieran perder».»Las ferias son sustento de la economía local. No solo son las vacas, la gente viene, se queda y consume», explicó.

La próxima cita en Corao es la Feriona de mayo. La situación de la enfermedad determinará si se celebra o no con todo tipo de ganado. Y el tiempo dirá si las nuevas formas de venta acabarán por eclipsar a los eventos presenciales o si, por el contrario, quedan ferias de las de siempre para largo.

























