Dos riosellanos, Lucas Silva e Iñaki Amas, se hicieron con la victoria en un regreso por todo lo alto, con una treintena de participantes
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Más de tres décadas después, Ribadesella recupera su cucaña.
Este sábado, coincidiendo con las cercanas fiestas de Guía, el reto de cruzar un tronco engrasado volvió al puerto riosellano con una treintena de inscritos —entre ellos dos chicas— y el aliciente de repartirse 600 euros en premios.

Alcanzar la bandera de Asturias colocada en el extremo del palo no fue tarea fácil. Hubo caídas de todo tipo: chapuzones, resbalones dignos de contorsionistas y algún golpe que arrancó un sonoro «oh» entre el numeroso público que no quiso perderse el regreso de uno de los concursos más recordados del verano riosellano.
Tras tres rondas, un acercamiento de la bandera para facilitar el desafío y la clasificación final, el triunfo fue para el riosellano Lucas Silva.

El segundo premio fue para Iñaki Amas. Además, estaba previsto un tercer galardón para el mejor participante local, pero como ambos finalistas fueron riosellanos, se concedió ex aequo a los dos.
La cucaña está de vuelta en Ribadesella. Y, visto el ambiente, las ganas de lanzarse al agua y la respuesta del público, todo apunta a que ha regresado para quedarse.

































