El colosal eucalipto, de 2.700 kilos de peso, fue talado en los bosques de Jartapocos, lugar ubicado en la Mañanga balmoriana
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La localidad llanisca de Balmori inició este domingo sus festejos en honor a San Juan Bautista con la plantación de una colosal hoguera de 38 metros de largo y 2.700 kilos de peso, talada en los bosques de Jartapocos, lugar ubicado en la Mañanga balmoriana.
A cortar el eucalipto salieron a las ocho de la mañana 143 personas y regresaron al pueblo cinco horas después, a la una de la tarde. Marcharon y volvieron acompañados por gaita y tambor y enfundados en las camisetas conmemorativas de tinte negro de las que vendieron las 240 piezas puestas a la venta, a doce euros la unidad.
A partir de las seis de la tarde se puso en marcha la comitiva folclórica para trasladar el monumental tronco hasta la plaza de La Bolera, el lugar de plantación. Por delante, avisando de lo que se acercaba, marchaba la banda de gaitas L’Alloru bajo la batuta de Julián Herrero ‘El Marineru’.

Los mozos colocaron en la cima las banderas de España y Asturias y las mozas tejieron un artístico entramado con hortensias y rosas rojas de cien hojas. Ramón González se encargó de preparar los tornos para la sujeción de las cuerdas y César Fernández tomaba el mando de la operación con su cálido y expresivo timbre de barítono para ir marcando el ritmo de cada impulso. Aparecieron los cuatro percontios de diferentes tamaños y cuatro cuerdas de las que jalar. En 80 minutos, tiempo de récord, el eucalipto ya estaba en posición vertical. Entonces, las campanas de la iglesia cercana repicaron ansiosas.

Precisar que para ajustar la llegada del árbol al agujero se necesitaron seis metros cúbicos de guijo y más de una tonelada de piedras. Tirando allí de pala se encontraba Orginal Nihad Mehmedovic, un joven Bosnio que llegó a Balmori en 1995, cuando contaba doce años y huía de la terrible guerra desatada en su país. Llegó como un miembro más de la familia de Pili Fernández y ahora reside en la localidad alemana de Kiel. Así de sencilla es la vida, a veces. También se agarró por primera vez a la pala el ovetense Juan Jesús Menéndez Meana, esposo de Amalia Concha, que tiene sus raíces en Balmori.

Las mozas no cesaron de jalear con sus cánticos a los plantadores y, finalmente, la banda L’Alloru ofreció un interesante concierto de melodías asturianas. La comisión de fiestas, representada por el alcalde Juan Antonio González Blanco, rindió homenaje a tres personas que no siendo vecinas ni residentes en Balmori llevan más de tres décadas ayudando en la plantación. Ellas fueron Luis Obeso Celorio ‘El Páxaru, Joaquín de la Vega Fernández ‘Chocolate’ y Jesús Pesquera. Como Joaquín no pudo asistir estuvo representado por su hija y dos nietas.

Finalmente, la juventud de la entrañable localidad de Balmori realizó los ensayos de los bailes previstos para el 24 de junio y deleitaron a los asistentes con la Carrasquina, el Xiringüelín, la Jotina, la Bomba, las jotas de Cadavedo y el Cuera, el Fandango y el Xiringüelu de Naves, pieza esta última en la que intervienen las mozas Iyana, Lucía, Natalia y Cova, junto al galán Pablo.























