Los periodistas que sostienen el 80% de los informativos de la TPA dicen basta

Los corresponsales subcontratados de la cadena pública inician un calendario de cinco jornadas de huelga para reclamar condiciones laborales dignas

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Si habitualmente sigue los informativos de la cadena pública TPA, conocerá muchas caras de quienes cubren la información más cercana, la del ámbito comarcal y municipal. Es muy probable que haya visto a esos redactores y cámaras cubrir alegrías y desgracias de sus concejos, los habrá cruzado por la calle, le habrán parado para preguntarle su opinión acerca de algún tema.

De su trabajo salen el 80% de los contenidos que se emiten cada día en los informativos de la cadena pública, una cifra que, algunos fines de semana, alcanza el 90%. Esas noticias sobre Oriente, Occidente, las Cuencas, el centro e incluso del ámbito municipal de Oviedo, Gijón y Avilés tienen un mérito especial. Y no solo por cubrir en tantas ocasiones las áreas más dispersas de Asturias, sino porque quien las ha elaborado sufre unas condiciones laborales precarias. Son personal subcontratado que, «hartos de precariedad y de que todo el mundo mire para otro lado», ha dicho «basta».

Ese colectivo, formado por 44 profesionales repartidos por toda Asturias y Madrid, mantiene desde este fin de semana una convocatoria de huelga para los días 12, 13, 18, 19 y 20 de julio. La decisión llega tras meses de movilizaciones y después de que, aseguran, no haya sido posible abrir una negociación con la empresa que presta actualmente el servicio de corresponsalías para la Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA).

«Tomar esta decisión no ha sido fácil para nosotros», comienza el comunicado difundido por la plantilla. «Llegamos a este punto tras los infructuosos intentos por entablar una negociación con la empresa a través de la cual prestamos el servicio, primero Videoreport y, desde el 18 de mayo, Servicios Audiovisuales Overon, ambas filiales de Mediapro».

Los trabajadores sostienen que durante los últimos años han hecho concesiones con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio. «Renunciamos a parte de los atrasos derivados de la actualización del convenio y hemos asumido condiciones laborales que no eran las idóneas o no se ajustan al convenio. Todo ello con la única intención de garantizar la continuidad del servicio y de las contratas, con la esperanza de que futuras licitaciones conllevaran mejoras».

Sin embargo, esas mejoras nunca llegaron. «Hace unos meses levantamos la voz para denunciar las condiciones económicas y laborales en las que desarrollamos nuestro trabajo. Ahora damos un paso más ante la falta de avances y un muro de excusas que bloquea cualquiera de nuestras peticiones».

Veinte años recorriendo Asturias

El conflicto no es nuevo. Hace unos meses los corresponsales iniciaron una campaña de protesta conocida como los ‘viernes negros’, con la que comenzaron a visibilizar unas condiciones laborales que consideran incompatibles con el peso que tiene su trabajo dentro de la televisión pública.

En una carta dirigida a la ciudadanía asturiana recordaban que llevan dos décadas recorriendo Asturias para contar la actualidad de cada concejo y denunciaban que desarrollan su labor «en condiciones de precariedad» a través de una empresa subcontratada.

La plantilla está integrada por veinte redactores, diecinueve operadores de cámara, tres coordinadoras, un ayudante de producción y un coordinador jefe. No disponen de oficinas y gran parte de su jornada transcurre «en coches o en cafeterías», además de asumir en sus propios domicilios gastos como la carga de baterías o de los equipos informáticos.

También denunciaban entonces que sus salarios «no superan los 1.500 euros mensuales con todas las pagas incluidas» y advertían de que el deterioro de las condiciones estaba provocando la salida de profesionales del servicio.

«Llevamos dos décadas contando lo que pasa en Asturias», escribían entonces. «Seguramente hayamos tardado demasiado en despertar, pero consideramos que ha llegado el momento de que nosotros también digamos basta».

Críticas a los servicios mínimos

Coincidiendo con el inicio de la huelga, los delegados de personal de Overon también han cargado contra los servicios mínimos fijados para las dos primeras jornadas de paro, al considerar que «limitan gravemente el ejercicio efectivo del derecho fundamental de huelga».

«No responden a una necesidad real de garantizar una actividad esencial, sino que suponen una forma de vaciar de contenido la huelga e impedir que esta tenga efectos visibles», sostienen.

Detallan que para la jornada del domingo había previstos 17 trabajadores y se establecieron servicios mínimos para 13 de ellos, mientras que el lunes, de un total de 27 profesionales en turno, deberán trabajar 18. Añaden además que uno de los equipos de la corresponsalía de Oriente se encuentra de vacaciones y no está siendo sustituido.

«Cuando los servicios mínimos alcanzan estos niveles, la huelga pierde su capacidad legítima de presión y reivindicación», concluyen.

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