Parres: un destino gastronómico de 4 estrellas

Chefs con estrella Michelin, cocina tradicional y festivales de producto local convierten a Parres en un destino gastronómico de referencia

Tiempo de lectura: 12 minutos
La castaña es el fruto por excelencia de Parres. | Xuan Cueto

Comencemos con un dato curioso:

¿Sabía usted que la Guía Michelin no nació para premiar chefs, sino para ayudar a los viajeros en coche? Creada en 1900 por los hermanos Édouard y André Michelin, la guía incluía mapas, instrucciones para cambiar neumáticos, gasolineras, hoteles… y, por supuesto, restaurantes fiables donde comer bien.

Su objetivo era práctico: garantizar que quien viajara tuviera comida correcta, consistente y segura, sin pretensiones de alta cocina.

Las estrellas que se introdujeron más tarde, en 1926 fueron un añadido que empezó con una estrella para indicar «un restaurante recomendable».

Innovación y vanguardia definen la nueva cocina del concejo. | Xuan Cueto

En 1931 se amplió la escala: una estrella, buen restaurante dentro de la ruta; dos estrellas, excelente cocina que merecía una pequeña desviación; tres estrellas, cocina excepcional, que justificaba un viaje especial solo para comer bien.

Aunque los criterios actuales de Michelin han evolucionado, acumular cuatro estrellas sigue siendo un logro notable: convierte cualquier lugar que las ostente en un destino obligado para quienes buscan disfrutar de la gastronomía, incluso más allá de la ruta habitual.

Y es precisamente en este contexto donde Parres se distingue. Este pequeño concejo del oriente asturiano, de apenas 126 km² y poco más de 5.000 habitantes, puede presumir de reunir cuatro estrellas Michelin, un hito excepcional que lo sitúa como un destino singular para los amantes del buen comer, rodeado de un paisaje auténtico y espectacular.

¿Por qué visitar Parres como destino gastronómico?

Más allá de la alta cocina de chefs como Nacho Manzano y José Antonio Campoviejo, cuyos restaurantes Michelin surgen de proyectos vinculados a la cocina de pueblo, de temporada y de kilómetro cero, Parres se presenta como un destino gastronómico completo.

Aquí, la tradición culinaria y el producto local se saborean en bares, chigres y restaurantes, donde la huerta, los frutos autóctonos y los platos elaborados con cariño reflejan la historia y el paisaje del concejo.

El maíz es uno de los ingredientes base de la cocina asturiana. | Xuan Cueto

Cada comida es también una experiencia de entorno: comer en Parres significa comer con vistas únicas a los Picos de Europa, pasear junto al río Sella o recorrer la sierra del Sueve, entornos que suman sentido a cada bocado y hacen del concejo un lugar donde la buena gastronomía y el paisaje maridan magistralmente.

La cocina tradicional: base de la excelencia

La alta cocina de Parres tiene raíces profundas. Antes de los restaurantes con estrella, aquí siempre existió la buena cocina: la de los guisos hechos sin prisa, la del ‘chup-chup’ en cocina de leña, la de la paciencia y el cariño, la que utiliza los productos de la huerta, del monte y del río.

Es esa cultura culinaria —aún hoy vigente y muy viva— el sustrato sobre el que se asienta la excelencia gastronómica de Parres: una continuidad natural entre la mesa de casa y la creatividad contemporánea; una continuidad de recetas transmitidas de generación en generación como auténticos tesoros.

Borona, un indispensable de la cocina tradicional. | Xuan Cueto

Entre estas recetas, destacan las elaboradas con harina de maíz, como la borona y los tortos, que aún se disfrutan a la manera tradicional. Nacen de un territorio húmedo y fértil, donde los antiguos molinos de agua ayudaban a transformar el grano y donde la devoción por la harina refleja la importancia de este cereal en la vida cotidiana del concejo.

Estos platos, sencillos pero llenos de sabor, conviven con otros emblemas de la cocina asturiana, como la fabada y el probe, así como con dulces y postres que acompañan cada sobremesa, desde el arroz con leche hasta las tartas de manzana o castaña. Todos ellos reflejan la riqueza del entorno y la paciencia de quienes mantienen viva la cocina de siempre, la huerta y las tradiciones del concejo.

Fabes, ingrediente principal de la afamada fabada asturiana. | Xuan Cueto

Más que una lista de platos, lo que define la gastronomía de Parres es la relación profunda con el producto y el paisaje: cada bocado es un vínculo con la tierra, con la memoria y con la tradición. Comer en Parres es saborear la historia del concejo, donde la continuidad de la cocina de siempre se encuentra con la creatividad de hoy.

Parres, destino gastronómico en Asturias

Consciente y orgulloso de su profundo vínculo con la gastronomía, el concejo de Parres forma parte del proyecto ‘Spain Culinary Villages‘, una red nacional impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo que reúne a municipios comprometidos con el desarrollo del turismo gastronómico sostenible.

Esta adhesión reconoce al concejo como un territorio donde la cocina no es solo una atracción: es una expresión viva del paisaje, del producto y de la cultura local. No se trata de promocionar restaurantes concretos; el proyecto pone el foco en el conjunto: productores, bares, pueblos, tradiciones y experiencias que construyen un destino gastronómico auténtico.

Innovación y tradición conviven en la cocina de chefs como José Antonio Campoviejo. | Xuan Cueto

Así que, para quienes se acercan a Parres con el placer de comer como guía de viaje, a continuación se ofrece una pequeña selección de lo más destacado gastronómicamente en este territorio: restaurantes con estrella, experiencias gourmet, proyectos sostenibles y rincones donde la tradición y el producto local se disfrutan plenamente.

Una ‘mini’ guía que permite al viajero saber dónde, cuándo y qué probar, así como descubrir cómo la gastronomía del concejo se entrelaza con su paisaje, su historia y su cultura.

Qué ver y qué hacer gastronómicamente en Parres

1. Alta cocina y experiencias gourmet en Parres

En Parres, la alta cocina es un emblema y no solo por el prestigio de sus chefs o la fama de sus restaurantes con estrella. Esta excelencia surge de manera natural de una tradición culinaria profunda, de la memoria de los sabores, del respeto al producto y de la relación íntima con la tierra y el paisaje.

Si lo que se busca es un viaje para degustar menús con estrella o experiencias gourmet, en Parres hay varias posibilidades:

Casa Marcial: tres estrellas Michelin en La Salgar

Una de las experiencias gastronómicas imprescindibles en Parres es Casa Marcial. Situado en la bucólica aldea de La Salgar, muy cerca de Arriondas, este restaurante familiar, dirigido por los hermanos Nacho y Esther Manzano, nació como un bar de pueblo más y en 2025 ha sido reconocido con tres estrellas Michelin, convirtiéndose en uno de los referentes más destacados de la gastronomía española contemporánea.

Esther Manzano, de Casa Marcial. | Xuan Cueto

Más que un restaurante, Casa Marcial es una experiencia sensorial: cada menú degustación nace del paisaje y del entorno. La huerta, los prados y los productos locales se reinterpretan con creatividad y técnica, dando lugar a platos que combinan tradición y modernidad, siempre con un respeto absoluto por los ingredientes de proximidad y las recetas de siempre.

El Corral del Indianu: alta cocina con una estrella Michelin

Otra parada destacada e imprescindible es El Corral del Indianu, ubicado en el corazón de Arriondas y galardonado con una estrella Michelin. En este precioso restaurante, el chef José Antonio Campoviejo propone una cocina que parte del recetario tradicional asturiano y lo reinventa con sensibilidad y detalle contemporáneo, situando el producto local como eje central de la experiencia.

José Antonio Campoviejo, de El Corral del Indianu. | Xuan Cueto

El restaurante, en un edificio histórico de la villa, se distingue por su atención al detalle, creatividad y atmósfera que conecta lo local con lo actual, siempre con un claro protagonismo de la materia prima del concejo.

Puebloastur: gastronomía sostenible combinada con paisaje y arte

En la guapa aldea de Cofiño, muy cerca de Arriondas, Puebloastur ofrece una experiencia singular que recrea la esencia de un pequeño pueblo asturiano. Integrado en el paisaje del Valle del Sueve, con vistas espectaculares hacia los Picos de Europa, este proyecto combina gastronomía, arte y naturaleza.

El restaurante principal celebra la cocina de proximidad, conectando con la filosofía ‘Slow Food‘ y transformando productos de la tierra, la huerta y su viñedo propio en creaciones auténticas y de gran calidad.

Desde Cofiño, las vistas son espectaculares. | Xuan Cueto

Además, los espacios panorámicos, terrazas y obras de arte convierten la visita en una experiencia sensorial completa, en un entorno natural espectacular.

Cocina local, productos de casa y chigres de pueblo

Pero Parres no es solo alta cocina: la esencia del concejo está en sus bares, restaurantes y chigres tradicionales. En Arriondas y en los pueblos del concejo, los viajeros pueden descubrir una huerta generosa, probar frutos autóctonos y productos de temporada cuidadosamente cultivados y recolectados por los vecinos.

La fertilidad del terreno húmedo, combinada con el respeto por el producto y la tradición, ha permitido que generaciones de cocineros y familias construyan una gastronomía de cercanía, basada en lo que la tierra ofrece en cada estación.

El producto de la huerta, origen de la gastronomía cercana. | Xuan Cueto

Aparte de la capital del concejo, repleta de bares, restaurantes y una oferta gastronómica variada y ligada a la tradición y lo local, sobreviven muchos chigres de pueblo, en los que se cocina como siempre y se perpetúa una herencia de cocina lenta y tradicional antigua, regida y transmitida por madres y abuelas como un legado único e importante

Estos espacios modestos permiten vivir la gastronomía en su contexto natural, disfrutando del ambiente rural, la cercanía de los vecinos y el pulso de la vida en los pueblos más pequeños.

Comer aquí es experimentar la cultura local, la vecindad, el calor de la cocina de leña. Cada pequeño bar, restaurante o chigre ofrece una experiencia de sabor auténtica en la que cada plato refleja la riqueza de la tierra y el compromiso de quienes la cuidan y la trabajan.

Mejor época para visitar Parres

Tras la abundancia del verano, en otoño llega la cosecha y con ella la oportunidad de disfrutar del concejo en su máxima expresión gastronómica. Es el momento en que la tierra, la huerta y los bosques del concejo ofrecen sus mejores frutos y los vecinos celebran la abundancia con festivales que mezclan gastronomía, tradición y cultura local.

Gastrosónica: gastronomía, música y producto local

En septiembre, Gastrosónica transforma Arriondas en un espacio donde la gastronomía se vive de manera multisensorial. Chefs invitados y locales presentan ‘showcookings’, se realizan degustaciones de productos locales y la música en directo acompaña cada experiencia, desde bandas tradicionales de gaitas hasta DJs.

Festival Gastrosónica. | Sergio Suárez

Los visitantes pueden probar los mejores bocados del concejo, conocer a los productores de primera mano y disfrutar de un ambiente que combina cocina, cultura y comunidad.

Certamen de la Castaña y Productos de la Huerta

En noviembre, Arriondas celebra el Certamen de la Castaña y Productos de la Huerta, una cita con décadas de historia que convierte la capital del concejo en un auténtico festival del sabor y del producto local.

Durante varios días, la plaza y sus alrededores se llenan de expositores en los que los productos de la huerta locales, los frutos secos y las creaciones culinarias conviven con sidra, artesanía, concursos, homenajes y música tradicional.

Puestos en el Certamen de la Castaña y Productos de la Huerta. | Xuan Cueto

Además, los visitantes pueden participar en prebas de sidra popular, probar elaboraciones típicas como borona y embutidos, y descubrir cómo la gastronomía del concejo se vive en comunidad.

Tanto en el moderno Gastrosónica como en el vetusto Certamen de la Castaña, el viajero experimenta la cocina de Parres en su contexto más auténtico, modernidad y tradición combinadas entre gente que cuida el producto, vecinos que lo disfrutan y aplauden y una fiesta que celebra la tradición y el paisaje que hacen posible cada bocado.

Preba de la sidra en Arriondas. | Xuan Cueto

Consejos útiles para el visitante

Reservar con antelación es recomendable si se quiere comer en restaurantes con estrella Michelin, especialmente en fines de semana y en temporada alta. Para completar la experiencia, conviene alternar alta cocina con bares y chigres de pueblo, donde se entiende la base culinaria del concejo.

El otoño es una época especialmente interesante por la coincidencia de producto de temporada y festivales gastronómicos. Fuera del verano se disfruta de un ritmo más tranquilo y auténtico.

¿Para quién es ideal esta experiencia?

Este destino es ideal para viajeros gastronómicos, amantes del producto local y la cocina de proximidad, parejas que buscan una escapada con buen comer y paisaje, y visitantes que disfrutan descubriendo la cultura de un territorio a través de su mesa. También resulta muy atractivo para quienes desean combinar gastronomía con naturaleza, paseos y pueblos con identidad.

Ideas para completar la visita

La experiencia gastronómica puede completarse con paseos junto al río Sella, visitas a Arriondas y a los pueblos del concejo, rutas por la sierra del Sueve o escapadas a miradores con vistas a los Picos de Europa.

Arriondas, capital del concejo de Parres enclavada entre la sierra del Sueve y el río Sella. | Xuan Cueto

La cercanía a la costa y a la montaña permite, además, combinar el viaje culinario con playas, rutas a pie y visitas culturales en el entorno inmediato, construyendo una escapada equilibrada entre mesa, paisaje y descanso.

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