Asiegu prepara un viaje en el tiempo

La 8ª edición del festival Cabrales de Pueblo en Pueblo llega a la aldea de Asiegu el próximo 25 de abril. Los vecinos del lugar llevan meses preparando un programa lleno de música, baile, tradición, memoria, gastronomía y cultura. Un programa que incluye un viaje en el tiempo

Tiempo de lectura: 9 minutos
Vecinos de Asiegu en plena preparación del festival.

Será el próximo sábado, 25 de abril.

Empezará temprano, alrededor de las 10 de la mañana. Un viaje en el tiempo por la pequeña y singular aldea cabraliega de Asiegu. Un viaje que pretende recorrer toda la historia del lugar: atravesando velos temporales hasta llegar 3000 años atrás para, desde ahí, avanzar por las distintas épocas que han marcado el pulso de la aldea.

Pero, atención, será un viaje intenso, porque el plan de los de Asiegu es llegar, nada menos, que hasta el futuro. Sí. Sí. Al futuro.

Asiegu. | Xuan Cueto

Ese día, quien esté alrededor de las 10 de la mañana en la plaza de Asiegu podrá disfrutar de un intenso y emocionante viaje guiado por un maestro de otra época, en el que no faltarán los saltos temporales, ni la magia, la leyenda o los sortilegios… un cronoviaje que culminará asomándose al futuro de la aldea.

Pero mejor, empecemos por el principio.

El motivo de que los vecinos de Asiegu hayan decidido poner en marcha este viaje en el tiempo tiene que ver con algo muy concreto: la VIII edición del Festival de Pueblo en Pueblo. Un evento itinerante dentro del concejo de Cabrales e impulsado por el ayuntamiento desde el año 2022.

El gran día de los pueblos cabraliegos 

La esencia del festival es sencilla, pero muy poderosa: cada seis meses, uno de los pueblos cabraliegos se encarga de organizarlo. Así, durante una jornada, el pueblo anfitrión abre sus puertas al resto del concejo y a los visitantes, convirtiéndose en todo un lugar de encuentro y fiesta en el que nunca faltan la música, la comida, la conversación o la folixa.

Un festival que actúa como excusa para reunirse. Y, de paso, recupera la memoria y la historia de los sitios, implicando a los vecinos del lugar en rescatarla y promocionarla.

De Puertas a Asiegu: el origen de la idea

Pues bien, en la última edición del Festival de Pueblo en Pueblo (celebrada en la aldea de Puertas) se decidió que los siguientes anfitriones serían las gentes de Asiegu: un total de 65 vecinos. Ellos aceptaron el reto, se reunieron para poner ideas sobre el mantel y, tirando de un hilo que estuvo desde el inicio sobre la mesa, acabaron dándose cuenta de que podían ofrecer una experiencia única: la del viaje en el tiempo.

«Fue una idea inspirada en la Memoria que presentamos para la candidatura a Pueblo Ejemplar. En ella resaltábamos tres aspectos: herencia, hechos y propuestas. Es decir, pasado, presente y futuro de Asiegu. Teníamos claro que en el festival tenía que estar esta triada y también que queríamos ofrecer un programa acorde a nuestra idiosincrasia particular y nuestra forma de hacer», relata Javier Niembro.

Los vecinos llevan semanas de preparativos.

«Así, empezamos a tirar de leyendas, de historias, objetos y recuerdos guardados en los desvanes o que solo conocen bien los más viejos. Todo el pueblo se implicó de una manera o de otra para ir montando todo el engranaje, para que sea un viaje y un día perfectos, para que salga todo bien», explica, reflexionando acerca de la satisfacción que produce trabajar en comunidad y avanzar todos juntos.

Javier explica también que, para poder echar a andar los engranajes del festival, buscaron apoyo fuera del pueblo: «Fuimos llamando a distintas puertas, pidiendo ayuda para aquello que no sabíamos cómo hacer, y la respuesta fue increíble, positiva al 100 %: nadie nos dijo que no», cuenta sonriente y agradecido, relatando una larguísima lista de personas que se han volcado para que la máquina del tiempo que han montado funcione a la perfección el próximo sábado.

«Este festival no es un evento aislado, sino la culminación de muchos años de esfuerzo y voluntad colectivas. Es la cosecha de un proceso desarrollado durante 25 años, desde la puesta en marcha de la Asociación de Vecinos. La filosofía que lo atraviesa todo es la del trabajo cuidado, hecho con tiempo y con intención. La organización del festival, basada en el esfuerzo comunitario y la implicación de los vecinos, refleja también la forma en la que Asiegu entiende su manera de construir pueblo».

Un día entero para conocer y vivir Asiegu

Pero, aunque la propuesta de viaje en el tiempo es uno de los ejes del festival (el central), el programa que los vecinos de Asiegu han preparado para la VIII edición de Pueblo en Pueblo va mucho más allá.

Desde primera hora de la mañana, la aldea se transformará en un gran mercado: un espacio al aire libre lleno de propuestas en el que convivirán la artesanía, la gastronomía, el folclore y los oficios tradicionales.

Los vecinos ultiman detalles para el festival.

Durante toda la jornada, diferentes formaciones musicales (como Los Vicentos, Los Xuanes de Inguanzo, la bandina Kasañu, el grupo Xistras o Mapache) pondrán sonido a un día en el que habrá numerosas actuaciones repartidas por distintos puntos del pueblo. Además, tras la comida popular, habrá un taller de danza conducido por dos expertos en la cultura del baile y el cante asturiano.

Todo ello, aderezado con una cata de quesos con hermanamiento de queseros y un taller sobre la sidra asturiana en el que se podrán probar distintos palos y aprender detalles sobre su elaboración.

En el apartado gastronómico, se está preparando todo para dar de comer a más de 300 personas, con una propuesta a base de paella y pote, además de distintos postres y una gran parrillada para la cena. Y, como en una buena fiesta no puede faltar el chigre, los vecinos de Asiegu se encargarán también de gestionar una larga barra de bar cuyos ingresos irán destinados a sufragar los distintos gastos del festival.

Vaso de sidra conmemorativo.

Incluso, para que los que no puedan o no lleguen a tiempo para sumarse al viaje en el tiempo planeado, en la plaza central del pueblo se instalará una pantalla gigante a través de la que un dron proporcionará imágenes del recorrido.

Y, por si esto fuera poco, se han reunido más de mil imágenes antiguas de la aldea (de gentes, de paisajes, de otras épocas) que se reproducirán a modo de vídeo durante toda la jornada para que —de alguna manera— los que ya no están estén también presentes.

Javier Niembro ante una foto antigua de vecinos del pueblo. | Xuan Cueto

En fin, que el programa es tan abultado y está tan lleno de citas que casi no cabe en una página a modo de esquema. Y que tantísima actividad no sería posible sin esa red de colaboración y sin las sinergias a las que Javier Niembro alude durante toda la conversación:

«Por ejemplo, para dar vida al mercáu se contará con la participación de distintos colectivos: vecinos y asociaciones de otros pueblos de Cabrales, pero también la gente de la asociación de sidra casera del oriente de Asturias o los del Llacín, de Pórrua, a los que desde Asiegu consideramos un ejemplo a seguir y un emblema, además de buenos amigos con los que mantenemos estrechos lazos».

A ellos se suman perfiles muy diversos: etnógrafos como Ambás y Ramsés, que se encargarán de conducir y enseñar danza y cante; profesionales vinculados a la arquitectura, la creación literaria o la investigación cultural; creadores como el escultor José Sahagún, autor de la escultura Abrazu que se inaugurará durante la jornada, y un amplio abanico de personas que han puesto pequeños trozos para construir un festival con mucha, muchísima, alma.

Mirando al futuro: el proyecto Asomu

Entre los momentos más destacados de la jornada estará también la presentación de un proyecto con vocación de futuro: el del Asomu. Un mirador de vistas infinitas que también será un anfiteatro, un parque, un lugar de encuentro y un atractivo turístico para los visitantes.

Durante el festival se inaugurará una parte importante de esta iniciativa, concebida como un paso más dentro del trabajo que Asiegu viene desarrollando desde hace años en torno a la dinamización del pueblo y que han conseguido poner en marcha gracias a la buena voluntad y generosidad de personas como Agustín, de Asturiana de Calcitas, que donó todas las piezas y material para hacer la obra.

Asiegu, ‘asomu’ al futuro de la aldea pensada

Además, la puesta de largo del Asomu contará con la presencia de la arquitecta encargada de diseñar este ambicioso nuevo proyecto en la aldea, Marisa Ortega. Ella será quien dé a conocer los detalles relativos a este nuevo rincón y las líneas que se están siguiendo para que sea una realidad completa, y espectacular, en poco tiempo.

Durante la inauguración del Asomu también habrá un homenaje a las personas mayores, distintos reconocimientos a colaboradores, el estreno de una gran tirolina que llega a Asiegu para quedarse, música y hasta la plantación de un árbol (un manzano) como símbolo de crecimiento, arraigo y tradición del sitio.

Una fiesta que es un viaje y una declaración de intenciones

Al final, todo conduce al mismo punto. A una plaza en Asiegu. La misma en la que un maestro dio la primera clase en la aldea, hace ahora 250 años. La misma en la que el día 25 —a partir de las diez de la mañana— se arrancará una máquina del tiempo que promete un recorrido emocionante y único. Un viaje pensado para conocer lo que pasó, contar lo que está pasando y acercarse a lo que está por llegar. Un viaje que culmina con una gran fiesta.

Así que quien se acerque el sábado 25 de abril a esta guapa aldea no solo encontrará un festival lleno de fiesta y propuestas para comer, beber, bailar y aprender. También encontrará un pueblo que conoce los mecanismos para hacer magia. Un pueblo con mucha historia —y mucho arremangu— que ha decidido no quedarse quieto. Que mira hacia atrás, honrando la sabiduría telúrica. Que cuida lo que tiene. Y que, sin hacer demasiado ruido, pero sin quedarse nunca quieto, ya está caminando hacia el futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio