Kiko Vega y Mara Santos se imponen en un Descenso del Piloña marcado por el bajo caudal, mientras Infiestu vuelve a volcarse en un desfile multitudinario con fuerte espíritu ribereño
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Puede amanecer el día plomizo, orbayar sin tregua o incluso obligar el río a recortar la competición. Y aun así, el Descenso del Piloña sigue siendo un espectáculo piragüístico con sello propio y una folixa que no entiende de recortes.
Todo eso, lo bueno y lo no tan bueno del tiempo, se dio cita este sábado en la 45 edición, marcada de principio a fin por el escaso caudal. La falta de lluvias en las semanas previas dejó un río exigente y técnico, hasta el punto de obligar a cancelar la modalidad de K2. Pero incluso reducido a K1, el Descenso mantuvo el interés y volvió a evidenciar por qué el Piloña es uno de los trazados más complicados del calendario.
En un escenario así, de agua justa y pasos delicados en tramos como el del Arrudo, la experiencia marcó diferencias. Hicieron falta palistas expertos y una lectura fina del río para completar el recorrido con garantías. Y ahí volvió a imponerse uno de los grandes nombres de la prueba.












Kiko Vega, del SCD Ribadesella, múltiple campeón en el Piloña, sumó una nueva victoria en una jornada de máxima exigencia, con un tiempo de 00:49:34,05. Tras él cruzaron la meta Tomás Peruyero, también del SCD Ribadesella, y Abel García Cimentada, del Club Sirio-La Llongar, vigente ganador del Descenso Internacional del Sella, completando un podio de primer nivel.
«Estoy contento con el desarrollo de la competición y sobre todo con el nivel de los competidores. Había mucho nivel en el agua y sobre todo mucha experiencia», destacó Kiko Vega.

En categoría femenina, la victoria fue para Mara Santos, del Club Fuentes Carrionas, que competía por primera vez en la prueba piloñesa. La gran campeona del Sella, con 25 triunfos en su palmarés, se estrenó así con un primer puesto que amplía su colección de éxitos.

«Es el peor río que he bajado en mi vida. Pero me ha gustado», confesó entre risas. «Bajaba muy poca agua y además yo desconocía totalmente el curso del río, porque nunca he bajado el Piloña ni siquiera lo he reconocido. Me guiaba por los veteranos y hemos estado ahí, la segunda y yo, todo el rato», explicó.
Nuria Romero, del Club Cidade de Lugo, y Susana Alonso, del Club Villaviciosa-El Gaitero, ocuparon la segunda y tercera posición, respectivamente.






















La folixa, desbordada
Pero el Descenso del Piloña trasciende lo estrictamente deportivo. Es, desde sus orígenes, una equilibrada combinación de piragüismo y celebración popular. Esa perfecta armonía volvió a quedar patente un año más en el desfile, uno de los más multitudinarios que se recuerdan.
Celebrado por primera vez en 1967 y tras superar etapas de parón, como el vivido entre 1994 y 2008, el Descenso atraviesa en la actualidad un momento dulce. Una nueva edad de oro en la que la implicación de los concejos ribereños resulta clave.

Cada año son más los grupos que se suman a la marcha y en esta edición no faltaron novedades. Entre ellas, el estreno de los vecinos de Amieva, encabezados por su alcalde, Carlos Salazar, que tras incorporarse al Sella se apuntan ahora también al Piloña.

Junto a ellos no faltaron las peñas ya habituales, Selleros, de Parres, Entaína Ribeseya y Los Botijos, de Cangas de Onís, que volvieron a dejar patente su implicación con la cita piloñesa.

Jugando en casa, Los Tritones, capitaneados por Kevi Menéndez, desplegaron su habitual energía, cumpliendo con su doble cometido de animar las calles y velar por el río. A su estela desfilaron otros grupos del concejo como El Roblón de Coya, Los Caimanes de Sevares o los vecinos de Villamayor.

El desfile llenó las calles de Infiestu desde la estación a la avenida Covadonga.
Además, la representación institucional ribereña volvió a evidenciar el respaldo de los concejos a la cita piloñesa. Acudieron el alcalde de Parres, Emilio García Longo; el de Ribadesella, Paulo García; y el de Cangas de Onís, José Manuel González Castro; así como la vicepresidenta del Principado, la parraguesa Gimena Llamedo, pregonera en la pasada edición.


























Tampoco faltó la corporación de Piloña al completo, encabezada por su alcalde, Iván Allende, ni el presidente del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella, Juan Manuel Feliz.
Por no faltar no faltaron ni la comitiva de reyes asturianos , de nuevo con Toño Menéndez como el Rey Pelayo.
Pregón de Rodrigo Cuevas
Tras el recorrido, uno de los momentos más esperados llegó con el pregón. En esta ocasión, el encargado de abrir oficialmente la tarde fue Rodrigo Cuevas, que como piloñés de adopción que es ofreció un discurso lleno de amor por la tierra.
«Llegué a este concejo hace diez años y no puedo estar más contento de todo lo que encontré aquí. Nunca me arrepentí de venir a este concejo a vivir. Siempre me sentí ayudado, querido y apoyado», destacó.

«No tengo más que palabras de agradecimiento, me acogisteis como persona y como personaje, con mis extravagancias y mis locuras; aunque creo que en este concejo hay mucho personaje, mucha extravagancia y mucha escuela de locura. Mucho surrealismo, mucha autenticidad y muchísimo cariño. Por eso siento que encajé tan bien en este pueblo», dijo Rodrigo Cuevas.
Sin categorías inferiores
La jornada había comenzado horas antes con el descenso popular en canoa, que volvió a reunir a decenas de participantes. Sin embargo, la mañana quedó incompleta por la ausencia de la competición de categorías inferiores, suspendida al coincidir con el Campeonato de España que se celebra estos días en Sevilla.
Si el río acompaña, en 2027 más y mejor Piloña.
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