El grupo folk riosellano regresa a la ciudad canguesa más de 20 años después con un tema dedicado al lugar donde vivió la madre de Rigu Suárez
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Era el momento más esperado de la noche.
Casi cinco minutos de un tema puramente instrumental que traslada a sus calles, a lo cotidiano, a lo familiar, al trajín del día a día, a los ritmos cambiantes y a las distintas voces que marcan la vida de un barrio. Un tema que suena como sonaría si sonase el barrio de El Zanjón.
A ese barrio dedica Corquiéu un tema que lleva el mismo nombre, ‘El Zanjón’, y que en la noche del viernes sonó por primera vez en el lugar que lo inspiró.
Más de veinte años después de su última actuación en Cangas de Onís, el grupo de folk riosellano regresó con ese homenaje en forma de música, pero también con un repaso a lo mejor de su carrera.
En el concierto de El Zanjón —enmarcado en la programación del Ayuntamiento de Cangas de Onís con motivo del Día de Asturias— tocaron temas míticos como ‘La xana’, ‘Andarina/Reel de Main’ o ‘La molinera’. «Una selección, un poquitín de todo lo que grabamos, de lo que más nos gusta y lo que creemos que más puede gustar a la gente», explicó Rigu Suárez, gaitero y uno de los cofundadores del grupo.

A él se debe, además, el componente emocional de ‘El Zanjón’, un tema que rinde homenaje al barrio de su madre. «Me inspiré recordando fotos y determinadas cosas que ella me había contado, que era un barrio humilde. Yo estoy muy a favor de todos estos barrios humildes, tipo El Cobayu [en Ribadesella] y demás. Me gusta mucho cómo se convive ahí, la humildad de la gente, los piques que hay entre ellos», contó el músico. Pero, ante todo, «era una manera de cerrar un círculo mío personal, emocional, el dedicarle una canción a mi madre».
Tan cerrado queda el círculo que el concierto se desarrolló en la calle donde ella vivió. Además de Corquiéu, en El Zanjón actuaron como teloneros dos conjuntos cangueses: la bandina de gaitas Bricial y la agrupación folclórica Picos de Europa.
Tres décadas sobre los escenarios
Más allá del momento vivido en El Zanjón, para Corquiéu siempre es «especial» tocar en Asturias. «Tocamos en muchísimos países del mundo y al final en casa es donde más presta porque te cantan la canción, tienes a gente conocida… Los conciertos son tremendamente emotivos, sobre todo para Paul [Balmori] y para mí, que somos fundadores. Ves que después de 30 años seguimos aquí todavía, que los de casa siguen viniendo a vernos, eso es muy importante», compartió Rigu Suárez.
Fundado en 1997 en Ribadesella, el próximo año Corquiéu cumplirá tres décadas sobre los escenarios, un tiempo en el que lo han vivido todo: desde aquellos primeros pasos ensayando en un pedreru hasta los discos, los conciertos internacionales o la pérdida de compañeros.

«Nos puede la pasión que tenemos y lo que nos gusta la música folk. Dices: “Vamos a tirar otro año, vamos a tirar otro año”, y cuando te das cuenta llevas casi 30 años», confesaron.
En esas casi tres décadas, por el grupo han pasado numerosos músicos, hasta llegar a la actual formación, «bastante estable» y nutrida de talento joven. Esa incorporación de jóvenes al folk la notan tanto dentro de sus filas como entre el público, especialmente en estos últimos años.
«Antes no veíamos que hubiera un relevo en este tipo de música que hacemos nosotros, un folk de cuerda rasgada, bastante potente. Pero de repente empezaron a salir nuevas generaciones, chavales de entre 19 y 23 años. El ejemplo claro está en la violinista de Corquiéu, Celia [Nieto], que tenemos desde hace tres años. Y, como ella, pues están saliendo muchos músicos de grandísima calidad. Son gente muy constante, muy inteligente, que está haciendo música muy guapa».

Ese relevo generacional que empiezan a notar en el folk «alivia bastante» e «invita al optimismo de cara al futuro». Un futuro que el grupo riosellano encara cargado de material y ganas: «Tenemos muchas canciones hechas que no grabamos, estamos tocando muy bien, nos están llamando de festivales bastante importantes… Volvemos a estar en la escena, en esa primera plana que, cuando sales de ella, cuesta muchísimo volver. Vamos a aprovechar el tirón y probablemente grabemos este próximo año».
Si el resultado será un disco, aún lo desconocen. «Pero varios temas nuevos es más que probable», adelantaron. Después de tres décadas en la música y «con todo lo que vivimos ya, todo lo que venga es bienvenido».

























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