La lluvia obligó a cambiar el programa, pero no impidió que la Vega de Enol celebrara la 88 edición de la romería ni la elección del Regidor de Pastos
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La llaman la romería cerca del cielo. Y muy pendiente del cielo se celebró esta 88 edición.
Como cada 25 de julio, la Vega de Enol albergó la Fiesta del Pastor, aunque estuvo a punto de no hacerlo este 2026. Tras una noche de tormentas, el día amaneció lluvioso y sobre la cita festiva llegó a planear la sombra de la cancelación.
Fueron los propios pastores quienes empujaron para seguir adelante y, con ellos, el Ayuntamiento de Cangas de Onís. Del programa se eliminó, eso sí, la misa campestre en la capilla del Buen Pastor y la parte final de la jornada, que incluía la comida popular.

Debido a la tromba de agua que cayó al mediodía, el concejo abierto tuvo que celebrarse como antaño, en la Casa de Pastores. Allí, a buen resguardo del mal tiempo y del fresco que reinaba en los Picos, tuvo lugar el acto más singular y significativo de cada 25 de julio: la elección del Regidor de Pastos, uno de los últimos ejemplos de gobernanza comunal en Asturias.
Los celadores de la Montaña de Covadonga —previamente elegidos por los ganaderos y pastores de esos pastos comunales— designaron así al que será su representante durante el próximo año. Por unanimidad se impuso de nuevo José Antonio García, ‘Toño el de Mestas’, quien suma ya más de dos décadas en el cargo.

Los ataques del lobo, los incendios, el avance del matorral y el relevo generacional fueron los cuatro problemas desgranados por el Regidor de Pastos, quien tendió la mano a las administraciones para buscar soluciones a todos ellos.
Los incendios, recordó, «son evitables» mediante «quemas controladas en invierno para que no arda en verano». «Somos los mejores peones, sabemos gestionar como llevamos haciéndolo miles de años», ensalzó sobre el papel de la ganadería en la prevención del fuego.
‘Toño el de Mestas’ reivindicó asimismo la necesidad de trabajar «juntos y unidos» y de «ir de la mano» de las administraciones para lograr avances tangibles.










Escuchando durante el Consejo de Pastores estuvo un buen número de representantes políticos. El alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro, destacó la importancia del Consejo, cuyos representantes se «preocupan por los intereses generales, trabajan desinteresadamente y tiran de las orejas a las administraciones de forma constructiva».
También reivindicó logros del «trabajo conjunto», como la mejora de infraestructuras en la vertiente canguesa de los Picos de Europa.
El director general de Gestión Forestal del Principado, Javier Vigil, ensalzó el «modelo de gestión ancestral» de la Montaña de Covadonga y afirmó que esa gestión pasa por «quemas controladas», «desbroces» y «recuperar reciella».
Homenajes a los pastores
Esa parte más institucional de la fiesta incluyó, además de la elección del Regidor, los habituales homenajes. Como Pastor y Pastora de la Montaña de Covadonga fueron reconocidos el matrimonio formado por Florentina Fuente González y Jesús Narciandi Llerandi, vecinos de Susierra.
Son, destacó el alcalde, «personas que quieren y que trabajaron en estas montañas» y que todavía hoy, ya jubilados, «siguen manteniendo la tradición de subir a la cabaña». «Es un orgullo ver su chimenea encendida, que mantengan nuestra historia, tradiciones y costumbres», señaló.

Como Pastorina y Damas ejercieron Olaya Sánchez, Jimena Allende y Noa Puente. Y, como novedad, el Consejo entregó un premio a Ramón Arobes, pastor del vecino concejo de Onís jubilado este año. Con ese reconocimiento, subrayó el Regidor de Pastos, pretenden ensalzar la «convivencia» entre vecinos.
Deportes tradicionales
Antes de ese concejo abierto, en la mejor tregua que concedió la lluvia, la Vega de Enol albergó las competiciones de deportes tradicionales: la subida a la Porra de Enol, la carrera de caballos y el concurso de tiro de cuerda.
En la carrera de montaña se impusieron Félix Rojo, en categoría masculina, y María Rivas, en la femenina. Para ella fue la segunda victoria, tras la alcanzada hace dos ediciones. «Esta carrera me gusta porque se baja ganando. Aunque había llovido, el terreno estaba bien», explicó.

Para Félix Rojo, de Cordiñanes de Valdeón, fue su primer triunfo, que consiguió además llamando la atención del público. Por un lado, porque en la bajada se equivocó de camino y, aun así, consiguió llegar el primero a meta. Por otro, porque, lejos de sofisticadas equipaciones deportivas, corrió con una camisa a cuadros de las de siempre. «Con la ropa de la tierra», precisó sobre su atuendo.

Otra novedad que dejó la subida a la Porra fue la participación de una persona ciega, Juan Fernández, quien logró completar el recorrido rodeado de amigos.
En las carreras de caballos se impusieron Jaime García, en cruzado mixto, y Diego Martínez, en pura sangre.

En tiro de cuerda fueron cuatro los equipos participantes: Los Chavales, Los Guajes, Los Zancañeros y Los Gorilas de Enol. Finalmente, resultaron vencedores Los Chavales.
Animando la jornada estuvo la Bandina Tradicional Bricial, que puso música a una romería pasada por agua, pero siempre cerca del cielo.












































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