La contrarreloj confirma el gran nivel de los favoritos y alimenta las expectativas de una edición explosiva, con la marea alta como un factor añadido en la ría
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La velocidad ya ha lanzado su primer aviso.
La contrarreloj de cabezas de serie del 88 Descenso Internacional del Sella confirmó este jueves que la edición de 2026 tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las más rápidas de los últimos años.
El tramo entre el puente de San Román, en Llovio, y el puente de Ribadesella dejó registros de auténtico vértigo. En K2, los vigentes campeones Walter Bouzán y Alberto Llera fueron los más rápidos con un tiempo de 13:27, lo que les permitirá tomar la salida en primera posición el próximo sábado.

Los riosellanos superaron a Javier López y Pedro Vázquez (13:34), mientras que David Rodríguez y Adrián Martín firmaron el tercer mejor tiempo (13:44).

Completaron las cinco primeras plazas Miguel Llorens y Valdemar Jorgensen (13:47), seguidos de los argentinos Juan Ignacio Cáceres y Pedro Agustín Ratto.

En K1, el mejor registro fue para Joaquín Iglesias (15:35), por delante de Alberto Plaza (15:40) y del británico James Russell (15:43). Guillermo Alonso Canteli (15:49) y el sudafricano Joshua Fenn (15:56) cerraron el top cinco.

Pero más allá del orden de salida, la gran lectura está en el cronómetro. Hasta ocho embarcaciones de K2 rebajaron el mejor tiempo que se había marcado en esta misma contrarreloj hace apenas un año (14:05), un dato que alimenta las expectativas de una carrera muy rápida.

Y este año hay un factor más que invita a pensar en un Descenso de récord: por primera vez en años, la prueba se disputará con marea alta en la ría del Sella. Un escenario que puede favorecer un desenlace explosivo y donde los especialistas más veloces tendrán una oportunidad perfecta para marcar diferencias en los últimos kilómetros.





























