La Feria Regional de Quesos y el IX Capítulo de la Cofradía del Quesu Gamonéu abren el programa de un mes entero dedicado a poner en valor el queso, la tradición y el territorio y paisanaje que hay detrás de cada elaboración
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Decir que Asturias es una tierra rica en quesos no es decir nada nuevo.
La cultura quesera asturiana atraviesa el Principado de sur a norte y de oriente a occidente. Cambian los paisajes, las ganaderías, las leches, las formas de elaboración y los tiempos de maduración, pero permanece una misma manera de entender el queso como parte de un territorio y de una forma de vida.
Y esta afirmación no es solo categórica. Para los que prefieran las cifras, también las hay. En 2026 el Principado cifró en 298 las variedades de queso que se elaboran en Asturias. Una cifra que sitúa al territorio asturiano como la mayor mancha quesera de Europa y como el territorio con mayor concentración de quesos artesanos por metro cuadrado y habitante de todo el continente.
Ahí es nada.
Y todavía hay más. Los quesos artesanos de Asturias aparecen entre los productos gastronómicos que los visitantes más eligen para llevarse a casa. Más del 40% de los turistas que compraron productos gastronómicos regionales optaron por los quesos artesanos por delante de otras delicias gastronómicas de las que se producen en el Principado.
Pues bien, dicho todo esto, miremos hacia Cangas de Onís: allí este fin de semana comenzó una programación que convierte buena parte de octubre en un mes con los quesos como estandarte.
No es ninguna celebración nueva. El Concurso-Exposición de los Quesos de los Picos de Europa nació en 1940 y este año alcanza su octogésimo quinta edición. Y, desde hace más de dos décadas, la cita amplía su programación con un fin de semana dedicado a los quesos regionales.
Catas y maridajes, música y folclore, concursos de pinchos, deporte rural, presentaciones de libros y unas jornadas gastronómicas completan un calendario que convierte Cangas de Onís, durante todo el mes, en lugar para hablar de queso y, por supuesto, para probarlo.
Pero también en una oportunidad para acercarse a la sabiduría, la tradición y la memoria que hay detrás de cada elaboración; a los conocimientos y formas de vida que han hecho de esta cultura quesera una de las señas gastronómicas más reconocibles de Asturias.

Una plaza llena de quesos de Asturias
Con el pregón ofrecido por el maestro escanciador Salvador Ondó el viernes se daba el pistoletazo de salida a este mes de los quesos. Un pregón que puso el acento no solo en el sabor, sino en todo el esfuerzo y la dedicación que hay detrás del producto y en la necesidad de salvaguardar la tradición.
Tras la apertura, los actos se trasladaron a la plaza Camila Beceña, donde el sábado arrancó la XXI Feria Regional de Quesos. Una docena de puestos reunía elaboraciones llegadas de distintos puntos de la región, con una amplia variedad de sabores y propuestas. Junto a ellos, compartían protagonismo la miel, los vinos procedentes de la viticultura de montaña de Cangas del Narcea y la sidra.


El sábado amaneció gris y lluvioso, pero el repentino tiempo otoñal no consiguió frenar el movimiento. Durante toda la jornada hubo un flujo constante de visitantes entrando en la carpa, probando quesos, preguntando por sus características y conversando con los elaboradores.
En el centro de la carpa, una amplia terraza permitía sentarse a probar los quesos, acompañarlos con alguna de las bebidas presentes en la feria y escuchar música en directo. La lluvia quedaba fuera y, bajo la cubierta, el ambiente tenía algo de refugio y de vermú de otoño.

El Gamonéu reunió a sus cofradías
El domingo amaneció también lluvioso y gris, pero la segunda jornada de la feria llevó todavía más gente a las calles de Cangas de Onís.
No en vano, la jornada coincidía con el IX Capítulo de la Cofradía del Quesu Gamonéu, una cita bianual que reunió a 29 cofradías gastronómicas españolas y otras dos llegadas de Francia y Portugal.
El programa del Capítulo reunió a más de 130 participantes y combinó la parte ceremonial con visitas al territorio, actividades en torno al queso y una aproximación al paisaje en el que se elabora.
«El Capítulo es una celebración en la que damos a conocer esa delicia que es el quesu Gamoneu a todos nuestros compañeros cofrades. No se trata solo de reconocimientos. Durante todo el fin de semana, los cofrades participantes han visitado el Parque Nacional y disfrutado de catas y otro tipo de actividades que tienen como objetivo poner en valor el territorio en el que se elabora, así como la tradición y el sabor que hay detrás de un producto tan maravilloso como este queso», explicaba Favila Quintana, presidente de la Cofradía de Amigos del Quesu Gamoneu.

Y los reconocimientos dejaron claro, precisamente, sobre qué ponen el acento quienes se ocupan de defender y difundir este queso.
El Consejo Regulador del Quesu Gamoneu fue nombrado Cofrade de Honor. Como Cofrades de Mérito fueron distinguidas las tres queserías que mantienen actualmente la elaboración de Gamonéu del Puertu: Uberdón y Gumartini, en Cangas de Onís, y Enrique Remis, en Onís: ellos son los que mantienen viva una elaboración estacional que se realiza en las majadas y puertos altos de ambos concejos desde hace siglos.
El Premio Dionisio Cifuentes, por su parte, recayó en Ignacio Blanco Canga, tesorero de la Cofradía.

La mañana se cerró con los actos del Capítulo y con numerosos visitantes acercándose a los puestos para probar los distintos quesos. Por la tarde, la sidra tomó el relevo con el I Concurso de Escanciadores de Cangas de Onís, celebrado junto a la trigésimo cuarta edición del Concurso de Escanciadores.
Octubre todavía guarda mucho queso
En definitiva, un fin de semana lleno de sabor, variedad y ambiente que, no obstante, es solo el preludio de un mes que convierte a Cangas de Onís en capital quesera del Principado.
El 12 de octubre, los Quesos de los Picos de Europa volverán a ocupar el centro de la escena con el Concurso-Exposición, que este año alcanza su octogésimo quinta edición. La jornada, que coincidirá con el lunes festivo del Día del Pilar, incluirá ya por la tarde una exhibición de deporte rural y juegos infantiles.
Y la cosa no acaba ahí. Durante todo el mes de octubre, los quesos —especialmente el Gamonéu— seguirán acaparando protagonismo en Cangas de Onís.
Del 9 al 18 se celebrará el primer Concurso de Pinchos de Quesu Gamoneu, «De la quesería a la barra», una iniciativa de la DOP que busca llevar el queso de las queserías a las cocinas de los establecimientos hosteleros, mostrar sus posibilidades culinarias y reconocer el trabajo de quienes lo incorporan a sus propuestas.
Y del 16 al 31 llegarán las V Jornadas Gastronómicas del Queso de los Picos de Europa y de la Miel, una cita que vuelve a llevar estos productos a las mesas de los bares y restaurantes del concejo.
El día 16, además, el Parque Riera acogerá la presentación del libro Gamonéu del Puerto: Entre cumbres encendidas y prados serenos, de Joseba Urretavizcaya y José Santos de la Iglesia, dentro de la presentación de las jornadas. Y durante el fin de semana del 17 y 18, una feria de antigüedades completará la oferta de esos días.
Así que sí: en Asturias confluyen casi 300 variedades de quesos. Una buena muestra de que la cultura quesera es algo importante y diferencial de esta tierra. Y para celebrarlo, en Cangas de Onís hace ya más de ochenta años que se pone el foco en todo lo que hay detrás de un queso.
Un mes entero y un buen puñado de propuestas para celebrar, de distintas maneras, una misma idea: que la cultura quesera de Asturias y de los Picos de Europa bien merece celebrarse a lo grande.























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