El pregón en la plaza del Cañón de Arriondas –protagonizado por hosteleros jubilados y muy queridos de Parres- dio el pistoletazo de salida a unas Fiestas del Bollu y la Peruyal que se alargarán hasta el lunes
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Vengan los tiempos que vengan, el pregón de 2026 quedará para siempre adherido a la memoria y a la historia de Les Fiestes del Bollu y La Peruyal.
Fue un pregón histórico y de récord: nunca antes habían sido tantos los pregoneros que compartían balcón para dar el pistoletazo de salida a las fiestas. Y fue todavía más simbólico que ese récord coincidiera con el estreno festivo de la Plaza del Cañón y del puente Emilio Llamedo, dos nuevos escenarios para una celebración que este año alcanza su 77 edición.

Y si el siete es, como dicen, un número de la suerte, no podía haber mejor manera de abrir el telón: siete pregoneros para 77 ediciones. Siete voces, siete historias y una emoción que también se multiplicó por siete y que hizo rebosar de vecinos la Plaza del Cañón.
Lin, Candi, Marisol, La Nena, Juan, Mariam y Beli salieron puntuales al balcón del Ayuntamiento. Antes habían recorrido las calles de la villa acompañados por la Banda de Gaites Conceyu Parres y habían cumplido con el tradicional homenaje a los fundadores de la fiesta.
Después llegó la palabra. La abrió Belisario, quien durante tantos años estuvo al frente de la Sidrería Mirador, trayendo consigo los recuerdos de aquellos días del Bollu de hace décadas, cuando él era un críu y la fiesta era distinta, pero conservaba lo esencial: encuentros, amistad y vecindad.
Candi, desde el Campoamor, puso el acento en la familia y en ese amor por el Bollu que se transmite de generación en generación. Juan, el del Neycar, y Lin, el del Mesón del Castañu, hablaron de arraigo, orgullo y pertenencia. Y fueron La Nena, Mariam y Marisol quienes pusieron el broche con los Vivas que terminaron de levantar a una plaza ya entregada al pregón.
Hubo también un recuerdo emocionado para Manuel Larrea, fallecido hace apenas unos meses y figura imprescindible en la historia reciente de Parres, Arriondas y La Peruyal.
En definitiva, fue un pregón cargado de emoción por los cuatro costados. Un pregón muy de casa, entrañable y lleno de memoria. Un pregón protagonizado por 7 hosteleros muy queridos en Parres que, más que un pregón, fue una traca de recuerdos, cariño y orgullo. Un discurso a 7 voces que terminó por todo lo alto: dando comienzo oficialmente a las 77.ª edición de las Fiestas del Bollu y La Peruyal de Arriondas.
Siete pregoneros. Setenta y siete ediciones. Y una fiesta enorme que, generación tras generación, sigue teniendo muchas voces, pero un solo corazón.






















