La canguesa, agente medioambiental y vinculada al montañismo y al asociacionismo deportivo, recibe el reconocimiento del Colectivu Feminista de Muyeres Rurales del Oriente por su compromiso con el territorio y la vida comunitaria
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Estela Alonso González es la Muyer Rural del Oriente 2026, un galardón que cada año concede el Colectivu Feminista de Muyeres Rurales del Oriente a una vecina de la comarca y que en esta octava edición recae en esta canguesa comprometida con el deporte y la montaña.
El premio —un broche de azabache con forma de llave de hórreo— le fue entregado este lunes en la Casa de Cultura de Cangas de Onís, en un acto en el que estuvo rodeada de familiares, amigos y mucho cariño.

Cuando el Colectivu Feminista de Muyeres Rurales del Oriente comenzó a valorar méritos para conceder el premio, tres aspectos llamaron la atención sobre el perfil de Estela: que «conoce el territorio como nadie», que contribuye a generar «espacios donde se comparte vida» y que «es de esas personas con las que se puede contar para todo».
Ese territorio que conoce «como nadie» es la montaña. En él se adentró a los ocho años y el «veneno» de ese deporte le sigue corriendo por las venas. Tanto que trabajó por fomentarlo «de forma segura» desde el Grupo de Montaña Peña Santa, que presidió durante ocho años. De ahí que sea una mujer que ayuda a crear «espacios donde se comparte vida».

Pero la montaña no ha sido su única pasión. Ha practicado desde karate hasta piragüismo y, aunque reconoce que «hace mucho de todo, pero no es buena en nada», el premio no distingue sus victorias deportivas. Reconoce, más bien, una manera de vivir y de implicarse en su entorno. Y ahí, el ejemplo de Estela sobresale.
Porque siendo madre de dos hijos, trabajando y estudiando una ingeniería entre medias logró no renunciar a su pasión por la montaña y conseguir tiempo para el asociacionismo. «Ser madre no significa dejar de ser mujer, deportista o de tener inquietudes», recordó.
Pero alcanzarlo fue posible, subrayó, «gracias a mi red de apoyo». En especial a su madre, «mujer todoterreno que siempre me ayudó en todo». «Este es un homenaje a todas las mujeres que cada día hacen malabares imposibles», compartió Estela.
Ocho mujeres, ocho concejos
Vecina de Nieda, trabaja actualmente como agente medioambiental en la cuenca del Cares, un «sueño» cumplido. Y entre el deporte, la familia y el trabajo sigue reservando un tiempo para los clubes deportivos de Cangas de Onís, ahora como parte de la directiva de Club Sirio-La Llongar. «Estar en un club no es solo hacer ejercicio, es hacer pueblo», afirmó.
Al acto de entrega acudieron la directora general de Deporte del Principado, Manuela Ena, y el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro. El regidor destacó el carácter «luchador» de Estela, su «compromiso con el entorno» y el hecho de que, pese a alcanzar cumbres, «nunca haya dejado de tener los pies en la tierra». Por su parte, la directora general puso en valor su ejemplo y su presencia en puestos de dirección de entidades deportivas.
Con Estela Alonso, ya son ocho las mujeres reconocidas con el premio Muyer Rural del Oriente, cada una de ellas vecina de un conceo de la comarca. En las ediciones anteriores lo recibieron Rocío Bueno (Cabrales), Sonia Estrada Copín (Piloña), Carmen Pérez Corral (Peñamellera Alta), Marta Elola (Llanes), Teté Costales (Lastres), Hortensia González (Parres) y Nieves Martínez (Ribadesella).











