Ganaderos y manifestantes recorrieron Infiestu desde el Ayuntamiento hasta la antigua piscifactoría para denunciar los ataques del lobo y reclamar responsabilidades a las administraciones
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Ganaderos y manifestantes recorrieron este lunes las calles de Infiestu desde el Ayuntamiento hasta el recinto de la antigua piscifactoría, donde se celebraban las actividades ganaderas de Santa Teresa, para protestar por la situación del sector.
Durante la concentración se leyó un manifiesto de Asturias Ganadera para denunciar la presencia del lobo en el Sueve y el impacto de sus ataques sobre la ganadería extensiva. La organización recordó que ya en 2020 había denunciado la vuelta de dos ejemplares a la zona tras una década sin presencia del animal y sostuvo que, desde entonces, los ataques habían aumentado hasta hacer «insostenible la ganadería menor en ese puerto».
El texto apuntó a «cientos de animales muertos» y «la desaparición casi absoluta de la reciella en el área». Asimismo, reconoció la falta de unidad del propio sector ganadero en los primeros momentos del problema: «La propia incapacidad nuestra, del sector ganadero, de presionar unidos desde el principio del problema, es una parte importante de que estemos donde estemos».
El manifiesto atribuyó la «máxima responsabilidad» a las administraciones y criticó las decisiones políticas que, a juicio de la organización, perjudicaban a la ganadería extensiva. También cuestionó la actuación de determinados sectores ecologistas y reclamó una mayor atención al sufrimiento de los animales domésticos afectados por los ataques del lobo.
La organización aprovechó la protesta para trasladar su apoyo a la plataforma vecinal Salvemos Peñamayor, cuyas reivindicaciones relacionó con la defensa del territorio frente a los proyectos mineros. «Luchar contra los intereses de las multinacionales y los políticos que las amparan es tarea difícil», recogía el texto.
El manifiesto concluyó con una petición de dimisión al presidente del Principado, Adrián Barbón, al que responsabilizó de una situación que, según la organización, está «asfixiando y exterminando al medio rural asturiano».










