La ceremonia de apertura reunió los homenajes a figuras históricas del piragüismo, el reconocimiento a la K4 olímpica de Montreal 1976 y la presentación oficial de los principales favoritos al triunfo en el Descenso Internacional del Sella
Tiempo de lectura: 7 minutos

La cuenta atrás del Descenso Internacional del Sella ya está en marcha.
Arriondas volvió a convertirse en la tarde de este viernes en el punto de encuentro de quienes hacen posible una de las grandes citas deportivas y festivas de Asturias con la celebración de la ceremonia de apertura de la 88 edición de Les Piragües.
La plaza del Cañón fue escenario de un acto que volvió a mezclar pasado, presente y futuro. Un homenaje a quienes dejaron su huella en la historia del Sella y una presentación de los grandes protagonistas que este sábado buscarán inscribir su nombre en la lista de vencedores de la prueba.
El presidente del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella (CODIS), Juan Manuel Feliz, fue el encargado de abrir una ceremonia que arrancó con varios reconocimientos. Entre ellos, la mención especial a los Ultras del Sella de Madrid por sus treinta años de presencia ininterrumpida en el desfile de Les Piragües, así como el homenaje a las reinas y damas del Sella de 1976, que este año celebran su 50 aniversario.

También recibió una insignia de plata el presidente del Comité de Maratón de la Federación Internacional de Piragüismo (ICF), Ruud Heijselaar, antes de dar paso a uno de los momentos más especiales de la tarde: el reconocimiento a la K4 olímpica de Montreal 1976 con motivo de su 50 aniversario.
La memoria de una generación histórica
Herminio Menéndez, Luis Gregorio Ramos Misioné, José María Esteban Celorrio y José Ramón López Díaz-Flor fueron distinguidos con el Premio Ecopilas Valores del Sella por formar parte de aquella embarcación que marcó una época en el piragüismo español y que todavía hoy representa una de las grandes páginas de este deporte.
Medio siglo después de aquella gesta olímpica, los cuatro integrantes de la K4 volvieron a reunirse en torno al Sella para recibir un reconocimiento que puso en valor a una generación que abrió camino y que convirtió al piragüismo español en protagonista internacional.

Tras este reconocimiento llegó el momento de presentar oficialmente al pregonero de la 88 edición del Descenso Internacional del Sella. Santi Cazorla recogió los símbolos que le convierten en una de las figuras protagonistas de esta edición: la montera, el chaleco y el collar de flores, en una escena que volvió a unir dos de las grandes señas de identidad de esta fiesta: Asturias y el deporte.
El futbolista subrayó el «orgullo» que supone ser pregonero y lo «especial» de su nombramiento por su vínculo con el Sella, ya que su padre es de Parres.

Los favoritos ya están en escena
Después llegó el turno de los protagonistas deportivos. La plaza del Cañón acogió la presentación de algunos de los grandes nombres que este sábado buscarán la victoria en el río, desde los actuales campeones hasta las parejas internacionales que llegan a Arriondas con el objetivo de escribir su propio capítulo en la historia del Sella.
Entre ellos estarán Walter Bouzán y Bertín Llera, vencedores de la pasada edición y una de las parejas llamadas a pelear por volver a subir a lo más alto del podio bajo el puente de Ribadesella. Como curiosidad apuntaron que Bouzán dobla la edad de Llera: 48 años tiene el doce veces campeón y 24 su compañero. Auguraron además una carrera espectacular, «difícil» para los palistas, pero bonita de ver para el público.

Frente a los vigentes campeones estarán algunos de los grandes aspirantes de esta edición, como Pedro Vázquez y Javi López, terceros el pasado año y con una amplia trayectoria de éxitos internacionales; Abel García Cimentada y Manuel Garaycoechea, que llegan como una de las parejas más potentes tras haber sido primero y tercero, respectivamente, en K1 en la pasada edición; o el equipo formado por Claas Gebhardt y Jacob Schopf, una de las grandes atracciones internacionales del Sella 2026.

El alemán Jacob Schopf, campeón olímpico y mundial en pista, afrontará por primera vez el reto de bajar el río asturiano, acompañado por Claas Gebhardt, especialista en surf ski y conocedor ya de la prueba. Su presencia confirma el nivel mundial de una edición que volverá a reunir en Asturias a algunos de los mejores especialistas del planeta.





















A la ceremonia acudieron asimismo la vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo; el alcalde de Parres, Emilio García Longo; el alcalde de Ribadesella, Paulo García; el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro; y el concejal de Deportes de Piloña, Emilio Tuya.
La vicepresidenta del Principado destacó que el Descenso es «patrimonio emocional» de todos los asturianos. Para ella, confesó, tiene un componente aun más especial por ser parraguesa y por su vínculo familiar con el Sella. Tuvo así palabras de recuerdo para su tío Máximo Llamedo y para Emilio Llamedo.
Subrayó además que el puente al que da nombre quien fuese presidente del Codis durante tres décadas, Emilio Llamedo Olivera, más que una infraestructura, es un símbolo que une y genera recuerdos.
Camino al río: homenaje a Dionisio y Emilio
Con la ceremonia de apertura ya finalizada, Arriondas volvió a poner en marcha uno de los rituales más reconocibles de Les Piragües: el desfile hacia el río.
Encabezado por la Banda de Gaitas de Parres, el cortejo recorrió el camino desde la plaza hasta el río con las autoridades, los abanderados y los palistas como protagonistas. Una comitiva que realizó dos paradas cargadas de simbolismo.

La primera, a la salida de la plaza del Cañón, junto al busto de Dionisio de la Huerta, fundador y alma del Descenso Internacional del Sella, muy presente en el corazón de todos aquellos que aman esta fiesta. Allí se rindió homenaje a la figura que imaginó una prueba que, con el paso de las décadas, se ha convertido en una de las grandes señas de identidad de Asturias.

Después, el desfile continuó hasta el puente Emilio Llamedo, donde se rindió otro sentido homenaje al que será para siempre el presidente eterno de la historia del Sella, Emilio Llamedo Olivera. Sus nietos y bisnietos fueron los encargados de colocar el collar de flores en memoria de una de las figuras que más contribuyó a que el Descenso Internacional sea hoy la gran fiesta que es.
El hermanamiento de las aguas
Desde allí, la comitiva continuó su camino hasta la zona de salida, donde tuvo lugar el acto de izado de las banderas de los países participantes y el hermanamiento de las aguas del Sella con las del río Limay, en Argentina.

El representante de la Fundación FUDAR de Neuquén, Agustín Montecino, participó en este acto que simboliza la unión entre dos ríos separados por miles de kilómetros, pero unidos por el deporte y por los valores que representa el piragüismo.
Este año fueron nada menos que 22 las banderas internacionales izadas, en representación de los países participantes en esta prueba única, de carácter internacional.

Cuando la bandera de Asturias y la del Sella quedaron finalmente izadas, Arriondas explotó en un gran aplauso. Un aplauso cuyo significado era claro: la cuenta atrás ha comenzado.
La fiesta del Sella ya está en marcha. El río espera.















