De Montreal al Sella: 50 años de la primera medalla olímpica del piragüismo español

Herminio Menéndez, Luis Gregorio Ramos Misioné, José María Esteban Celorrio y José Ramón López Díaz-Flor recibirán el premio Valores del Sella cuando se cumple de su plata en los Juegos Olímpicos de 1976 y la victoria en el Descenso

Tiempo de lectura: 4 minutos
Celorrio, Díaz-Flor, Herminio Menéndez y Ramos Misioné en el podio de Montreal 76. | Olympics

Hace cincuenta veranos, Montreal albergaba los Juegos Olímpicos, los vigesimoprimeros de la era moderna.

Aquellos de Montreal 1976 fueron los Juegos de la primera puntuación perfecta de la historia, con el 10 de la gimnasta Nadia Comaneci; del primer boicot oficial de la historia olímpica contra el apartheid en Sudáfrica; del debut de los equipos femeninos de baloncesto, remo y balonmano… Y del inicio de un nuevo tiempo para el piragüismo español.

Desde su primera participación en París 1900, España sumaba un total de diez medallas. Ninguna en piragüismo.

El sábado 31 de julio de 1976, esa ausencia de preseas iba a cambiar.

La K4 olímpica de Menéndez, Celorrio, Díaz-Flor y Misioné. | Olympics

La K4 formada por el asturiano Herminio Menéndez, el gallego Luis Gregorio Ramos Misioné, el aragonés José María Esteban Celorrio y el ceutí José Ramón López Díaz-Flor tenía por delante 1.000 metros, mucha ambición y el aval de haberse proclamado campeona del mundo un año antes, en Belgrado.

Partían como favoritos y ellos mismos confiaban en la victoria. No la consiguieron por 26 centésimas, las que les separaron de la embarcación soviética.

Marcador de tiempos de la prueba K4 1000 de Montreal 1976. | Olympics

Pese a aquella decepción inicial, con los años situaron en el lugar que merecía lo conseguido. Nada menos que una plata en los Juegos Olímpicos y otro logro no menos importante, el de abrir camino a todos los que vinieron detrás.

La de Montreal 1976 fue la primera de las muchas medallas cosechadas desde entonces por el piragüismo, la disciplina más laureada del deporte olímpico español, con un total de 23 medallas: cinco de oro, diez de plata y ocho de bronce.

Llegada a meta en la prueba K4 1000 de Montreal 1976, con la embarcación española en segunda posición. | Olympics

La gesta olímpica continuó en el Sella

Este 2026 se cumplen 50 años de aquel éxito, un aniversario y una hazaña reconocidos con el premio Valores del Sella en esta 88 edición del Descenso Internacional.

El galardón cobra especial sentido porque la gesta de aquella mítica K4 no terminó en Montreal. Continuó apenas siete días después, en el 40 Descenso Internacional del Sella, celebrado el 7 de agosto.

Contaban las crónicas de los días previos que la edición sería «la más emocionante, difícil y espectacular de los últimos tiempos» debido al «escaso caudal de agua», que obligaría a «que en diversos tramos los participantes se tengan que echar la embarcación al hombro y vadear el río para evitar que la piragua tropiece con las piedras del fondo».

Los cuatro olímpicos de Montreal 76. | RFEP

Añadía la crónica publicada en El País que «Celorrio y Menéndez acusarán más que otros este problema, ya que el peso total de ambos es de 180 kilos y las condiciones del río favorecerán más a los hombres de poco peso».

El problema no fue tal para los olímpicos. Celorrio y Menéndez, la mitad de la K4 olímpica, se proclamaron campeones del Sella solo siete días después de colgarse la plata en Montreal.

Un año después, en la 41 edición, la otra mitad de la K4 repetía triunfo en el Sella, esta vez con Misioné y Díaz-Flor. No solo se subieron a lo más alto del podio, sino que rebajaron el crono hasta 1:10:50, un récord que permaneció imbatido durante once años.

En las sucesivas ediciones fueron más las victorias que se apuntaron los primeros medallistas olímpicos del piragüismo español.

Herminio Menéndez y Ramos Misioné tras proclamarse campeones del Sella en 1981. | Colección José Vélez / Muséu del Pueblu d’Asturies

En 1981 fueron Misioné y Herminio Menéndez quienes formaron una K2 para proclamarse de nuevo campeones. Y en 1985, Misioné ganaba por tercera vez, esta vez junto a otro olímpico, Ángel Villar Chilares.

Para la historia queda aquel verano de 1976 en el que el piragüismo español puso la primera piedra de un camino repleto de éxitos. Y la exhibición de los integrantes de aquella K4 olímpica, que tuvo su réplica en el Sella.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio