Certamen del Gamonéu: un día para celebrar el trabajo de todo un año

Gumartini y Vega Ceñal se alzan con los principales premios del XLVI Certamen del Queso Gamonéu, cuya subasta alcanza los 8.500 euros para la asociación El Patiu

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El recinto de Benia de Onís, lleno durante el Certamen del Gamonéu. | Xuan Cueto

«El Gamonéu no era ni un premio ni una feria. Era su vida».

La frase pertenece a José Antonio Sánchez Campillo, pregonero del XLVI Certamen del Queso Gamonéu, y resume cómo sus padres entendían su relación con aquello que les daba sustento.

Esa concepción del Gamonéu no como un producto, sino como una forma de vida, sigue presente tanto en la familia del pregonero como en tantas otras que continúan elaborando queso en los Picos de Europa.

Y, aunque el Gamonéu sigue siendo para todas ellas una forma de vida y el eje que articula sus días, los premios y las ferias también han ido ganando un merecido espacio.

En eso consiste precisamente el Certamen del Queso Gamonéu, en dedicar un día al año a reconocer el trabajo de todos los restantes.

José Antonio Sánchez Campillo durante su pregón. | Xuan Cueto

En su 46 edición, el primer premio en la categoría del puertu fue para la quesería Gumartini, seguida de Uberdón y Enrique Remis. En la categoría de Gamonéu —anteriormente del valle—, el mejor queso fue el presentado por Vega Ceñal, mientras que el segundo premio correspondió a Priena y el tercero, a El Recuestu. En la clasificación por lotes se impusieron L’Arbeyal, El Recuestu y Gumartini.

Manuel Valle y su abuela, Covadonga Fernández, de la quesería Gumartini, con la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo. | Xuan Cueto

El queso de Gumartini es una elaboración de tres leches que se produce en la majada homónima por Covadonga Fernández y su familia. La receta, según explicó su hijo Manuel Valle Fernández, consiste en «mucho mimo, mucha dedicación y hacerlo con ilusión». El reconocimiento confirma, además, los buenos resultados de la temporada para la quesería, que ya había cosechado el primer premio en el LXXXV Concurso-Exposición de Quesos de los Picos de Europa, celebrado el pasado 12 de octubre en Cangas de Onís.

Sergio Suero, de Vega Ceñal, con las concejalas de Cangas de Onís Mónica Gutiérrez y Salomé García. | Xuan Cueto

Para la quesería Vega Ceñal, el de 2026 es el tercer primer premio consecutivo en el certamen de Benia de Onís. «La satisfacción es muy grande después de un año de trabajo. Hay buen nivel de queso, la competencia es dura y estamos muy contentos de un año más poder seguir llevando el primer premio», expresó el elaborador Sergio Suero.

Su queso ganador, detalló, es también un tres leches «que se hace sin prisa, respetando los tiempos de elaboración» y que «en boca tiene un sabor mantecoso y un buen regusto».

Una subasta con destino solidario

Además de los premios, uno de los elementos que más emoción confiere al certamen es la subasta que se viene celebrando desde 2011 y que mantiene una premisa solidaria: el dinero recaudado se destina cada año a una asociación. En esta edición, la beneficiaria fue El Patiu, entidad con sede en Posada de Llanes que trabaja en el ámbito de la intervención social en la comarca oriental desde 1999.

Queseros, pujador y El Patiu. | Xuan Cueto

Con ese aliciente y once establecimientos participantes de Asturias y Madrid —Sidrería La Llera (Parres), Distribuciones Picos de Europa (Parres), Hotel Gran Regente (Oviedo), La Casa del Tesoro (Cangas de Onís), Sidrería Tartiere (Madrid), Camping Picos de Europa (Onís), Sidrería La Cuenca (Madrid), Sidrería Lo de Viole (Madrid), Casa Morán (Onís), Hotel María Manuela (Onís) y Aramburu (Ribadesella)—, la puja arrancó en 2.000 euros y fue animándose hasta que Casa Morán, establecimiento de la propia Benia de Onís, se hizo con los quesos por 8.500 euros.

Para Casa Morán fue su cuarta victoria en la subasta y, hasta la fecha, todos los récords de las pujas llevan su firma: el de los 8.800 euros de 2024 y el de 19.000 de 2025. El de este 2026, fue por tanto el tercer precio más alto.

Subasta de los quesos ganadores. | Xuan Cueto

«Se está donando el dinero a una organización cercana, qué más podemos pedir. El año pasado fue Emburria, que fue una gran alegría también, y espero que sigan así, con cosas cercanas. No necesitamos ir muy lejos, necesitamos aquí toda la ayuda que podamos dar», afirmó Víctor Morán.

El establecimiento anunció también que próximamente ofrecerá un menú especial elaborado con los quesos ganadores. Ese día, añadió, estarán presentes los queseros y serán los comensales quienes tengan la última palabra. «Que el público sea realmente el que diga “vaya queso”», deseó.

1.600 kilos de queso a la venta

A la espera de esa cita, los amantes del Gamonéu disfrutaron este domingo de una oferta variada y de calidad. Catorce queserías pusieron a la venta 1.600 kilos de queso, con precios de entre 30 y 40 euros para el Gamonéu y de 55 euros para la variedad del puertu.

Queso a la venta de Gumartinin. | Xuan Cueto

«El queso en general se movió muy bien porque a las queserías las estás llamando y no tienen queso. Creo que estamos consiguiendo lo que queríamos: que no fuera un queso estacional, que solamente llegara el verano y se vendiera, sino poder mantenerlo a la venta durante todo el año», valoró Graciela Valle, presidenta del Consejo Regulador de la DOP Gamonéu, sobre el balance provisional de la temporada.

El certamen sirvió también para presentar novedades en materia de promoción, como el proyecto ‘Los cuatro ases del queso asturiano’, que reúne a las cuatro denominaciones de origen protegidas del queso asturiano: Gamonéu, Cabrales, Casín y Afuega’l Pitu. «Al haber unido las cuatro denominaciones de origen se nos va a conocer mucho más y va a ser una campaña muy potente», auguró Graciela Valle.

Graciela Valle en su puesto de la quesería junto a su marido e hija. | Xuan Cueto

Entre los retos del sector, la presidenta señaló la necesidad de «seguir subiendo producción para poder salir fuera a nivel ya internacional».

Otro de los desafíos de la DOP Gamonéu era la falta de espacio en la cueva de maduración comunitaria de Cueva Oscura, un problema que, según anunció este domingo la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, está en vías de solución.

Begoña López, directora general de Agricultura, Agroindustria y Desarrollo Rural; Gimena Llamedo, vicepresidenta del Principado; y Esther Freile, diputada por el oriente. | Xuan Cueto

«Ya estamos trabajando de manera conjunta para dar pasos, para ir abriendo una nueva cueva, que en este caso será la Cueva de La Cañada», explicó Llamedo. «Parece que Cueva Oscura se está quedando ya limitada y, si ellos quieren seguir creciendo, el Gobierno va a estar acompañándolos en ese camino», añadió.

Un pregón con memoria familiar

Tanto el pregón como los premios Gamonéu de Oro tuvieron en esta edición un componente especialmente emotivo por su vínculo con el territorio.

Uno de los galardones recayó en el matrimonio formado por Enrique Remis y Pilar Amieva, vecinos de Sirviella y ya jubilados de la quesería Enrique Remis. Su hijo Rubén continúa hoy elaborando Gamonéu del puertu junto a su esposa, Sara.

El otro Gamonéu de Oro distinguió a los refugios de montaña de Vega de Ario y Vegarredonda, representados por sus guardas, Ignacio Javier Márquez García y Francisco Javier Malo.

El pregón corrió a cargo de otro elaborador jubilado, descendiente de queseros y pastores: José Antonio Sánchez Campillo, de la quesería Vega de Ario. Toño, como es conocido este vecino de Benia, tuvo muy presentes en su discurso a sus padres, Cirilo y Leoncia, ganadores del primer certamen del Gamonéu, celebrado en 1980.

«Para nosotros, en Ario está el origen de todo», compartió. En esa vega de los Picos de Europa fueron pastores y queseros sus padres —Cirilo fue también guía de montaña y responsable del refugio— y allí crecieron sus hijos.

«Aprendimos la vida que había en casa. Ya de chicos teníamos muchas responsabilidades, pero también teníamos tiempo de ser críos».

El pregonero recibió un cuadro de recuerdo. | Xuan Cueto

Aquella era, recordó, «una forma de vida muy diferente a la de hoy. No había maquinaria ni comodidades, pero con los medios que había y mucho trabajo, se hacía el queso». Un queso, continuó, que nadie creó con fines comerciales, sino que «es el resultado de una manera de vivir y que por eso es tan especial y único».

Por eso, deseó que «ciertas cosas no cambien nunca», como la elaboración artesanal y el respeto al proceso de quienes les precedieron. «Yo lo que sé, lo aprendí de ellos», expresó Toño, que transmitió a su vez el legado familiar a su mujer, Rosa, y a su hijo Ángel, quienes hoy se encargan de la quesería. «Yo ya solo doy consejos cuando los quieren escuchar», bromeó.

En clave reivindicativa, Toño Sánchez puso también voz a lo que considera «el problema más importante», el de los ataques del lobo. «Los que fuimos pastores lo sabemos bien», recordó.

El PP aprovechó asimismo su presencia en el certamen para denunciar los ataques del lobo. «Está machacando todo el ganado menor y ya incluso el vacuno y equino», afirmó el diputado regional y portavoz de Medio Rural, Luis Venta. También criticó la «burocracia y la gestión en el Parque Nacional de los Picos de Europa», que, a su juicio, llevan al sector a una «situación crítica».

A lo largo de la mañana, el recinto ferial de Benia de Onís acogió también una cata abierta al público de los quesos participantes, una degustación de pinchos, una cata-maridaje de Gamonéu y Sidra de Asturias, una degustación de corderu xaldu, una partida de bolos, actuaciones folclóricas y actividades infantiles.

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